domingo, 6 de febrero de 2011

Parasha Tetzave

El nombre de Moshé no es mencionado siquiera una vez en la pQrshá íntegra de Tetzavé. Este fue el cumplimiento de una maldición que Moshé acarreó sobre sí mismo. Después del pecado del Becerro de Oro, él le dijo a Hashem, “Si Tú no perdonas su pecado, yo te pido a Ti, ¡bórrame de Tu libro el cual Tú has escrito!” Las palabras de un tzadik deben tener efecto (aún si la condición vinculada a ellas no es cumplida). Hashem consecuentemente borró el nombre de Moshé de la parshát Tetzavé.1

El Mandamiento de que Aceite de Oliva Fuera Contribuido para la Menorá (Candelabro) y que ella fuera Encendida por los Kohaním

Inmediatamente siguiendo las varias instrucciones concernientes a la construcción del Mishkán y sus santas vasijas, Hashem dio una nueva mitzvá. El mandó que aceite de oliva fuera donado para la menorá.

“Que los Benei Israel constantemente se ocupen ellos mismos con mitzvot,” Hashem dijo, “para que ganen méritos.”2 El le dijo a Moshé, “Tú personalmente serás el depositario y recibirás todas las contribuciones de aceite de oliva.”3

Sólo aceite obtenido del primer prensado de una oliva era aceptable para la menará. Estas primeras gotas eran perfectamente claras y sin sedimento. El aceite que era extraído de prensados más tardíos, el cual necesitaba molienda a fin de volverse claro, no era permitido para usarse en la menorá. Podía, no obstante, ser usado para las ofrendas minjá.4*

¿Por qué Hashem seleccionó aceite de oliva para el encendido antes que cualquier otro tipo de aceite?

K’lal Israel es comparada a una oliva, como el profeta Irmeiahu dijo (11:15), “Una oliva fresca, una fruta de bella forma, Hashem ciertamente os nombró.”

¿En qué manera es el pueblo judío similar a una oliva?

Al igual que el aceite de oliva es el más fino de todos los aceites, así es K’lal Israel la más santa de las naciones.

La olíva produce su precioso líquido sólo después de haber sido procesada por medio de aporreado y prensado. Similarmente, como resultado de haber sido desterrados de un lugar a otro por los gentiles, habiendo sido aporreados, atados, y torturados, los Ben ej Israel purifican sus corazones y retornan a Hashem.

La esencia más íntima del judío es pura. Es sólo su ietzer hará (instinto malo) el que le impide servir a Hashem. Una vez que la cascara exterior es removida por la presión extema, su verdadera naturaleza de kedushá (santidad) se reafirma en ella misma.

Todos los líquidos, si son mezclados, combinan en una única mezcla. El aceite es una excepción, no se entremezcía sino permanece separado. Así K’lal Israel es la única nación en la historía la cual no fue devorada entre las naciones sino ha mantenido, y mantendrá por siempre, su identidad distintiva.

En la mezcolanza de varios líquidos, el aceite flota a lo más alto. Así, cuando el pueblo judío cumple la voluntad de Hashem, ellos se elevan por sobre las naciones.

Lo mismc que el aceite sirve para iluminar al mundo, así ciertamente la sabiduría que radiaba a través del Beit Hamikdash (Templo Sagrado de Ierushalaim) iluminaba el mundo entero.5

Los kohaním tenían que rellenar las lámparas de la menorá todos los días en hora vespertina. La cantidad de aceite necesario para que ellas ardieran hasta la mañana siguiente era calculado de acuerdo con la cantidad necesitada para durar en las largas noches de invierno. No obstante, aquella misma cantidad era usada todas las noches, aún en las cortas noches de verano, y , como resultado, algo del aceite sobraría en las mañanas de verano.6

Un milagro especial sucedía en conexión con una de las siete lámparas de la menorá, la Luz del Oeste (ner maaraví).* No recibía más aceite que el resto de las lámparas, no obstante cuando el kohen llegaba para limpiar la menorá en la mañana, siempre la encontraba ardiendo. Al atardecer, él reencendería las otras lámparas con el fuego de la todavía ardiente Luz del Oeste. Algunos de nuestros jajamím dicen que la Luz del Oeste tenía que ser encendida solamente una vez al año. Este milagro era una indicación de la presencia de la shejiná en K’lal Israel. Continuó hasta el fallecimiento de Shímón HaTzadik.7

Una vez sucedió que la cosecha de aceite de oliva en Eretz Israel fue pobre y sólo había una pequeña cantidad de aceite con la cual encender la menorá. Los kohaním lloraron (porque tomaron esto como una señal de desagrado Celestial). Durante el período de escasez de aceite, el milagro que usualmente ocurría sólo con respecto a la Luz del Oeste le sucedió a la menorá íntegra. A pesar de la insuficiente cantidad de aceite, la menorá ardió brillantemente por toda la noche.8

Hashem no ordenó que la menorá fuera encendida por Su bien, porque El no requiere la luz de mortales. Por el contrario, es El el que ilumina el universo entero.9

Un hombre vidente y su amigo ciego una vez quisieron caminar a casa juntos. El hombre vidente le dijo a su amigo, “Deja que te sostenga y te conduzca para que arribes a casa a salvo.” Cuando arribaron a la casa, se le ocurrió al hombre con vista que su amigo ciego ciertamente estaría deprimido ante el pensamiento de su desamparo. El por consiguiente pensó acerca de una idea para alegrarlo. “Por favor enciende la luz para mí, le solicitó a su amigo ciego. A pesar de que realmente no necesitaba el servicio del otro, lo solicitó por el bien de su amigo impedido.

Similarmente, Hashem no necesita nuestra luz. El nos pidió encender la menorá para El a fin de concedernos méritos y para elevarnos a los ojos de las naciones.10

A modo de demostración de que Hashem no está necesitado de la luz de seres humanos, las ventanas del Beit Hamikdash fueron construidas en una verdaderamente inusual manera. Antes que ser anchas adentro y angostas en el exterior (para permitir a la luz entrar) aquellas ventanas fueron construidas angostas en el interior y más anchas hacia afuera. Esto demostró que del Beít Hamikdash, sale la luz hacia el mundo.11

La misma idea fue también simbolizada por el hecho de que la menorá no fue situada en el kodesh hakodashím, la “cámara privada” de Hashem. Más bien, Hashem ordenó que fuera puesta en el kodesh donde los Kohaním realizaban su servicio. Similarmente, el shulján estaba en el kodesh y no en el kodesh hakodashím, demostrando que Hashem no necesita la comida de mortales.’2

En nuestros días, nosotros estamos imposibilitados de donar aceite para la menorá del Beit Hamikdash. En cambio, es una mitzvá iluminar los Batei Kneset (Sinagogas) y Batei Midrash (Casas de Estudio de Torá).13


Hashem Ordená a Moshe Consagrar a los Kohaním con Especiales Bigdei Kebuná / Vestimentas Sacerdotales

Hasta el Pecado del Becerro de Oro, los primogénitos solían realizar la avodá. Posteriormente, Hashem ordenó a Aharón y sus hijos realizar Su servicio en su lugar. El le ordenó a Moshé, “Cuando tú hayas completado el trabajo del Mishkán, sustrae a Aharón y sus hijos Nadav, Avihú, Elazar, e Itamar de entre los Benei Israel para volverse Mis kohaním. 14

Moshé estaba apesadumbrado que ninguno de sus propios hijos hubiera sido elegido como un kohén. Hashem lo consoló, “¡Los hijos de tu hermano Aharón son como los tuyos propios!”15

Además, Hashem le dijo a Moshé, “Yo sé que consideras a Aharón indigno de convertirse un Kohén gadol puesto que él participó en la fabricación del Becerro de Oro.Yo sé que sus motivos fueron puros. Consintió a fin de detener a los judíos hasta que tú regresaras de la montaña.”

Al tiempo que el joven príncipe creció, se volvió engreído y deseó establecer su independencia. Decidió cavar un túnel secreto bajo el palacio de su padre, haciéndolo colapsar Obtuvo una azada y una pala, y , cuando se creyó él mismo no observado, comenzó a trabajar El tutor del príncipe, no obstante, era consciente de las actividades de su estudiante. El sabia que el príncipe ignoraría su mandamiento de detenerse. En vez, le dijo al príncipe, “Yo os observé y advertí que estáis haciendo un pobre trabajo. Nunca lograréis causar el colapso del palacio. ¡Mejor dejádme hacer la tarea por vos!”

El príncipe le entregó la azada. En aquel momento, ellos fueron sorprendidos por los soldados del rey y puestos bajo arresto. El rey llamó al tutor y le dijo, “¡No temáis! A pesar de que fuisteis atrapado con la azada en vuestra mano, sé que vuestras intenciones fueron honorables. Debéis haber planeado detener a mi hijo para que yo pudiera descubrir su maquinación antes de que fuera consumada. De esta manera, teníais la esperanza de preservar el palacio, y al mismo tiempo salvar a mi hijo de una muerte cierta. Comprendo que os comprometisteis vos mismo en esta desgraciada situación por mi bien. Yo por consiguiente no designaré a otro más que a vos para estar a cargo del palacio de ahora en más. 16


Aharón reaccionó similarmente al tutor en la parábola. Los Benei Israel hicieron un eguel y quisieron construir un mizbéaj para él. El respondió, “Permitidme construir el mizbéaj; es mi tarea porque yo soy un kohén.” En realidad, su intención era demorarlos hasta el regreso de Moshé. Hashem por lo tanto prometió, “Yo juro que tú, Aharón, te convertirás en el kohén gadol. Nadie más que tú estará a cargo de Mis korbanot.”

Más aún, Aharón fue seleccionado como el kohén gadol porque se esforzó a si mismo al extremo en sus estudios de Torá.17

Hashem ordenó que Aharón fuera presentado a su avodá recibiendo especiales gloriosos bigdei kehuná, vestimentas similares a aquéllas usadas por los Angeles Ministeriales en el Cielo.18

Todos los Benei Israel fueron ordenados contribuir materiales para los bigdei kehuná. La tarea de tramarlos podría ser efectuada por todo hombre o mujer sabio cuyo corazón estuviera lleno de temor del Cielo.*

Los bigdei kehuná eran vestimentas de esplendor y gloria. Aún las naciones del mundo comprendieron que eran vestimentas de distinción.

El Rey Ajashverósh hizo un banquete de ciento ochenta días a fin de demostrar su grandeza y poder Cada día particular del banquete reveló diferentes tesoros a los ojos del pueblo. Entre otros objetos preciados, también exhibió los bigdei kehuná. El Rey Nevujadnetzar -Nabucodonosor- había traído estos a Babel cuando destruyó el Beit Hamikdash, y desde entonces, habían sido cuidadosamente resguardados en los tesoros reales de Babel.19

Las Vestimentas Sacerdotales y su Significación

Todo kohén que sirvió en el Beit Hamikdash vistió cuatro vestimentas, llamadas bigdei kohén ediot (las vestimentas del kohén ordinario). Ellas eran:



ketonet, la camisa

mijnasaim, los pantalones

avnét, el cinto

migbáat, el turbante.

Las cuatro vestimentas arriba mencionadas estaban hechas de lino blanco.

El kohén gadol vestía estas vestimentas también, excepto el migbáat. Mientras el migbáat del kohén ordinario era puntiagudo arriba, el turbante del kohén gadol era redondo y llamado m itznefet.20

Adicionalmente, el kohén gadol vestía cuatro vestimentas de oro, llamadas las bigdei zahav (vestimentas de oro). Ellas eran:

meil, el manto

efod, el delantal

joshen, el peto

tzitz, la vincha.

Cada una de las vestimentas, cuando era usada por el kohén, expiaba por un pecado particular del pueblo judío:

El ketonet expiaba por asesinatos los cuales no eran punibles por el Beit Din (a causa de la ausencia de dos testigos). Si tal asesinato había sido cometido en K’lal Israel, Hashem hacía responsable al pueblo entero por él. El ketonet expiaba por esta culpa. Fue escogida para este especifico pecado puesto que declara que los hermanos mojaron el ketonet (camisa) de Iosef en sangre (Bereshit 37:31).

El ketonet también expiaba por la transgresión de usar shaatnez (una mezcla de lana y lino, prohibida por la Torá).

Los mijnasaim expiaban por la inmoralidad.

El mitznefet o el migbáat expiaban por arrogancia. Hashem dijo, “Que el tocado que es usado sobre la cabeza del kohén expíe por el pecado de sostener la cabeza demasiado alta.”

El avnét era usado sobre el corazón y por consiguiente expiaba por pensamientos impropios del corazón. Era treinta y dos amot largo, equivalente al valor numérico de / corazón el cual es treinta y dos.

El joshen expiaba por el pecado de juicio pervertido dado que era usado sobre el corazón del kohén. Juicio falso emana de pensamientos impropios del corazón.

El efod expiaba por la transgresión de adoración de ídolos.
Los adoradores de ídolos generalmente solían vestir una túnica semejante a un efod (Shoftím 18:14). El Efod usado por los Kohaním de tal modo expiaba por ídolos que eran usualmente adorados mientras vestían este tipo de vestidura.

El meil expiaba por lashón hará (hablada en público. Por lashón hará en secreto, el ketoret expiaba.)

El tzitz que era usado sobre la frente del kohén gadol expiaba por jutzpá, descaro, el cual es descripto por el profeta como “la frente de una ishá zoná” (Irmeiahu 3:3). De acuerdo con otra opinión, expiaba por blasfemia.21*

Una vez, un no-judío pasaba un Beit Hakneset y escuchó resonar la voz de un rebe quien estaba enseñando a niños. “Estas son las vestimentas que ellos harán,” escuchó al rebe decir, “un joshen, un efod,...” El maestro estaba leyendo a los niños la parshá acerca de los bigdei kehuná. El gentil se detuvo e inquirió, “¿Quién es el que recibe todas estas maravillosas vestimentas?”

“El sumo sacerdote judío,” fue respondido. El gentil pensó, “Yo me volveré un converso a fin de ser entregado estas gloriosas vestimentas para vestir.”

El dirigió sus pasos al Beit Hamidrash de Shamai. “¡Aceptádme como converso al judaísmo con la condición de que yo pueda convertirme un sumo sacerdote!” Shamai lo echó con la vara de una yarda de largo que estaba en su mano. (El actuó de tal modo por el Cielo, a fin de proteger el honor de la Torá. Consideró su pedido una afrenta a la Torá.) El aspirante a converso por lo tanto se trasladó al Beit Hamidrash de Hilel y repitió que deseaba con vertirse al judaísmo a fin de volverse un sumo sacerdote. Hilel lo aceptó. No obstante, él advirtió, “Antes de asumir una alta posición, una persona debe estar familiarizada con las reglas de conducta relativas a ella. ¡Id estudiád las leyes concernientes al sacerdote!” El hombre estudió Torá y pronto se encontró con el pasuk, “El no - kohen que lo aborda (el servicio sacerdotal) morirá.” “¿A quién se refiere este verso? interrogó. Fue dicho, “¡A todo no nacido en la familia de Aharón, aún si fuera el Rey David mismo!”

El guer comprendió la completa significación de estas palabras. Razonó, “¡Si aún un judío de nacimiento no puede funcionar como un kohén, yo, un extraño, ciertamente no puedo volverme uno!” El retornó a Shamai y le dijo, “¿Por qué vos no me dijisteis que yo no podía volverme un kohén gadol puesto que la Torá prohibe a un no - kohén realizar el servicio”

Hilel le dijo, “Que vos podáis convertiros en el recipiente de todas las bendiciones Celestiales. Vuestra humildad me ha traído bajo las alas de la shejiná”

Más tarde, este guer tuvo dos hijos. Llamó a uno de ellos Hilel y al otro Gamliel (el nombre del nieto de Hilel). Su familia llegó a ser conocida como “guerei Hilel - los conversos de Hilel. 22

Para cada una de las muchas tareas en el Beit Hamikdash, una familia distinta era designada. Por ejemplo, la familia de Garmo horneaba los lejem hapaním y la familia de Avtinas estuvo a cargo del ketoret. La familia de Pinjas estuvo a cargo de los bigdei kehuná. Ellos solían vestir a los kohaním antes de la avodá, desvestirlos al fin de su avodá, y supervisar el almacenamiento de los bigdei kehunó en cabinas especiales.23


Puesto que el efod servia para sostener la pieza central de los bigdei kehuná, el joshen, Hashem ordenó que fuera hecho antes de todas las otras vestimentas.24

El efod era una clase de medio delantal. (A pesar de que se asemejaba a un delantal en forma, debería ser notado, no obstante, que su pieza central era usada a la espalda y no al frente.) Era atado al frente con un cinturón el cual era parte de la original vestidura tejida. Su espalda estaba sostenida por dos tirantes superponiéndose a los hombros del Kohén al frente.25 El efod estaba tramado de un hilo veintiocho veces enlazado que incluía diferentes materiales, entre ellos una hebra de oro. Al fin de los dos tirantes estaban insertadas dos piedras shohám en engarce de oro. Sobre cada piedra los nombres de seis de las Tribus estaban tallados. La Tribu de losef no estaba representada por Efraím y Menashé, sino más bien por el solo nombre “Iosef.” (De acuerdo con algunas opiniones, el nombre estaba escrito como / Iehosef, de forma tal que hubiera un total de veinticinco letras sobre cada piedra).26 Uniendo los tirantes al frente había dos cadenas de oro atravesando dos anillos sobre los cuales el joshen pendía.

El joshen /Peto También Llamado Joshen Mishpat

El joshen estaba tramado de un hilo veintiocho veces enlazado. Estaba hecho rectangular en forma y doblado al medio para formar dos perfectos cuadrados. El kohén gadol usaba estos cuadrados sobre su corazón, un estrato sobre el otro. Entre los dos estratos, el urim vetumim era insertado (ver la próxima sección). El joshen estaba tramado en un diseño que contenía cuatro filas de engastes de oro. Dentro de cada uno de estos engastes tres gemas preciosas estaban insertadas.

Las Gemas del Joshen

Explicación del díagrama:

(El nombre que aparece arriba de cada cuadrado en paréntesis es el. nombre de la piedra preciosa usada para esa Tribu.) Junto a los nombres de las Doce Tribus, las siguientes palabras aparecían sobre el joshen: Abraham, Itzjak, Iaakov, shivtei leshurún. Estaban


distribuidas sobre todas las gemas (como muestra en el diagrama,) en tal manera que cada gema tenía un total de seis letras.27 El joshen portaba los nombres de nuestros ancestros y las Tribus para servir como un recordatorio del mérito de nuestros grandes ancestros y de las Tribus. Sus cuatro filas aludían al mérito de nuestras cuatro madres.28 Además de eso, incorporando los nombres de los ancestros y Tribus, todas las letras del Alef - Bet (alfabeto hebreo) estaban incluidas en el joshen. Esto era necesario para que las sentencias pudieran ser construidas combinando las letras a fin de transmitir mensajes por medio del urim vetumim.*

Nosotros explicaremos ahora algunas de las alusiones y símbolos implícitos en las piedras preciosas del joshen (a pesar de que todas las profundas razones determinando su elección son conocidas por Hashem solamente).

La primera fila de Piedras Preciosas

Odem era una joya tan roja como sangre, seleccionada para la Tribu de Reuvén. Ella aludía al mérito de Reuvén. Su rostro había enrojecido de vergúenza cuando admitió su pecado en el incidente comprometiendo a Bilhá. A pesar de la humillación que ocasionó para él, confesó su error e hizo teshuvá. Esta piedra preciosa poseía una segulá (poder especial) para impedir abortos y promover embarazos. Fue concedida a Reuvén en el mérito de las flores dudaím que él traia a su madre.

Pitdá era una joya verde sobre la cual el nombre Shimán estaba tallado. Aquel color fue asignado a Shimón para aludir el que su rostro se tomó verde (pálido) de vergúenza cuando el nasí (cabeza de la Tribu) Zimrí se rebeló en contra de Moshé. Sus rostros palidecieron también cuando miembros de su Tribu fueron seducidos por muchachas moabitas. Aquella gema poseía una propensión enfriante, ayudando a una persona a controlar su naturaleza apasionada.

Bareket era una multicolor joya centelleante la cual fulguraba como fuego.- (Esta era la piedra preciosa que Noaj empleó para iluminar el arca.) Fue dada a la Tribu de Leví dado que los miembros de aquella Tribu iluminaron al mundo con la luz de su estudio de Torá. La segulá de aquella piedra era esclarecer la mente de una persona e infundir sabiduría en ella.29

La segunda fila

Nofej era una verdosa piedra brillante representando a Iehudá. Le fue dada como una recompensa a causa de que su rostro palideció cuando fue retado por Tamar, y cuando su padre lo sospechó de haber matado a losef. Pero finalmente emergió con su rostro brillando cuando su padre Iaakov lo absolvió de la sospecha en la bendición final a sus hijos. Uno que carga aquella joya sobre si posee el poder de hacer retroceder al enemigo.


Sapir era una piedra de zafiro azul cielo para Isajar quien era famoso por su estudio de Torá. El fue por consiguiente encontrado digno de recibir la piedra de zafiro de la cual las lujot fueron hechas. El color azul cielo era un signo de su humildad. Este diamante es beneficioso para la vista de una persona y está dicho que cura todo tipo de dolores físicos.

Iahalom, era una joya blanca portando el nombre de Zebulún. Su color blanco representa la silla del mercader la cual era blanca. Su segulá era éxito en negocios, apropiada para Zebulún, la Tribu que se comprometía en comercio a fin de sostener a Isajar.30

La tercera Fila

Leshem, la piedra de Dan, reflejaba la imagen de una persona dada vuelta. Esta era una alusión de que los miembros de la Tribu de Dan revirtieron su verdadero objetivo de servir a Hashem cuando erigieron la imagen de Mijá. Aquel incidente es descripto como sigue en el Sefer Shoftim:

En el período después de la muerte de Iehoshúa, antes de la nominación del primer Juez, un hombre judío de nombre Mijá erigió una imagen. Iba a volverse famosa como pesel Mijá. El encontró a un hombre de la Tribu de Leví llamado lonatón quien accedió a funcionar como su sacerdote.

Esto sucedió cuando la Tribu de Dan estaba buscando extender su territorio en la Tierra porque sentían que la cantidad de tierra asignada a ellos era insuficiente. Una delegación de la Tribu de Dan fue enviada en búsqueda de una región adecuada. Los delegados pasaron la casa de Mijá y se alojaron allí dado que Mijá era un hombre sumamente hospitalario. Cuando ellos advirtieron la imagen y al sacerdote Ionatán, rogaron de lonatán que él inquiriera de la imagen si Hashem les concedería éxito en su misión. (Todos los judíos en aquel tiempo adoraban a Hashem, y esta imagen estaba erigida en honor de Hashem. La Torá, no obstante, prohibe adoración de Hashem por medio de cualquier imagen.)

Ionatán replicó que Hashem aprobaba su empresa, y ellos continuaron su viaje. Los delegados dieron con una tierra llamada Laish la cual parecía adecuada para conquista. Consideraron al lugar destinado para ellos de lo Alto, dado que la preciosa gema Leshem, que era el diamante asignado a Dan sobre el joshen, era hallado abundantemente en aquella región. (De hecho, el nombre Laish es derivado de Leshem.)

La Tribu de Dan envió seiscientos hombres para conquistar la tierra. Los delegados que la habían previamente investigado los acompañaron. Cuando pasaron la casa de Mijá, los delegados mencionaron a sus parientes la existencia de la imagen de Mijá. Ellos la desearon para sí mismos y decidieron robarla. Mijá fue impotente frente a tantos hombres armados. La gente de Dan con quistó Laish y reto rnó a sus hermanos con la imagen. El sacerdote lonatán se les unió porque ellos lo persuadieron a seguirlos, diciendo, “¿No es mejor para vos oficiar para la totalidad de una Tribu antes que para una familia privada?” Así, pesel Mijá fue erigido en la Tribu de Dan, y lonatán y sus hijos oficiaron para él.

A pesar de que Benei Dan relacionaron su adoración al honor de Hashem, el Todopoderoso estaba encolerizado. El criticó no sólo a aquella Tribu sino a K’lal Israel entero por su existencia, y acarreó severos castigos a la nación entera por dejar de protestar en su contra.31

Shevó era la piedra preciosa de Naftalí. Hacía posible a un jinete permanecer sentado firmemente a caballo sin desplomarse. Era adecuada para la Tribu de Naftalí dado que el nombre Naftalí denota “apego.”

Ajláma fue designada para la Tribu de Gad, dado que esta joya refuerza el coraje de una persona en batalla, y los Benei Gad fueron famosos por su destreza en guerra.32

La Cuarta Fila

Tarshish era la gema de Asher. Su color oro era reminiscente del aceite de oliva que era encontrado abundantemente en la porción de Asher.
Otros explican que su color era azul mar y ayudaba en la digestión de comida para que las personas se volvieran redondas y gordas. Se dice acerca del pan de Asher que es engordante (Bereshit 4 9:20).

Shóham era el diamante de Iosef. Poseía la segulá (poder especial) de hacer que una persona encuentre favor en los ojos de otros, aún ante altos oficiales. El nombre shóham contiene las mismas letras que Hashem para indicar que fue Hashem el que concedió a losef gracia a los ojos de sus superiores.

Iashfé, era una multicolorida joya. Fue conferida a Biniamín porque, después de la venta de Iosef, pensamientos conflictivos corrieron por la mente de Biniamin. El estaba inseguro de si debía revelar o no a su padre Iaakov lo que había sucedido. El controló su impulso de divulgar el secreto a su padre y permaneció silencioso. Como recompensa, recibió el diamante Iashfé. El nombre “Iashfé” es un compuesto de iesh pe, significando que a pesar de que Biniamín podía revelar palabra de la venta de Iosef a Iaakov, no obstante se abstuvo de hacer eso.33

Hashem ordenó que las gemas preciosas del joshen y el efod fueran perfectas, sin siquiera la más pequeña astilla perdida. Las letras sobre ellas no podían por consiguiente ser talladas por medio de un instrumento dado que éste hubiera causado a los diamantes tornarse sutilmente astillados.34 ¿Cómo entonces fueron los nombres de las Tribus tallados?

Un shamir fue traído. El shamir era una criatura tan pequeña como un grano de cebada la cual fue creada en el Erev (víspera de) Shabat de los Seis Días de la Creación. Poseía la maravillosa habilidad de partir la más dura de las rocas. Los nombres de las Tribus fueron escritos sobre las piedras en tinta. Luego el shamir fue guiado sobre la escritura y cortó dentro de ella con tal precisión que ni siquiera una minúscula astilla de un diamante se perdió como resultado de la incisión.35

Al Rey Shlomó le fue concedida tal sabiduría por Hashem como nunca había sido otorgada a ningún otro ser humano. A causa de su Divinamente inspirada sabiduría, el reino de su dominio abarcaba no sólo humanos y bestias sino incluía aún a los shedím (demonios o espíritus dañinos que habían sido creados por Hashem en el Erev Shabat de los Seis Días de la Creación.)

Cuando el Rey Shlomó estaba a punto de construir el Beít Hamíkdash, interrogó a los jajamim, “¿Cómo es posible picar las piedras para el Beit Hamíkdash sin usar herramientas?”

Ellos replicaron, “Por medio del shamir. Moshé empleó esta criatura para cortar las preciosas gemas para el efod.”


“¿Pero cómo puedo encontrar al shamir?” preguntó el Rey Sh lomo.

“Consultád a los shedím,” los jajamím aconsejaron. “Ellos podrían saber Forzádlos a revelaros el secreto. 36

(Los jajamím refirieron a Shlomó a los shedím puesto que fueron creados al mismo tiempo que el shamir. Además, los shedim viven en lugares inhabitados del desierto y podrían saber el paradero del shamir.37)

El Rey Shlomó forzó a los shedim bajo su control. Ellos le dijeron, no obstante, “Nosotros no sabemos dónde la morada del shamir está. Preguntád a Ashmedai, el rey de los shedím. El podría saber”

“¿Dónde vive Ashmedai?” Shlomó inquirioLos demonios le revelaron el nombre de la montaña donde Ashmedai residía. Le informaron, “Ashmedai cayó un hoyo sobre aquella montaña el cual llenó con agua. Todos los días, sella la apertura del hoyo con una roca (por temor de que alguien pudiera envenenar su pozo 38) antes de volar al Cielo. Solamente bebe del pozo después que ha examinado el sello para asegura rse de que está sin tocar”

Shlomó dio a su sabio consejero Benaiahu ben Iehoiadá la tarea de capturar a Ashmedai. Le entregó para este propósito una cadena y un anillo, en ambos de los cuales el Nombre Divino estaba grabado. También le entregó vellones de lana y frascos llenos de vino. Benaiahu viajó a la montaña que los shedím habían nombrado y encontró el pozo de Ashmedai. Excavó un segundo hoyo debajo de él, horadó un agujero al fondo del pozo, y canalizó el agua dentro del pozo inferior Luego llenó el hoyo de Ashmedai con vino y rellenó el agujero con lana que Shlomó le había entregado.

Cuando Ashmedai retornó en la noche, se sorprendió de encontrar vino en su hoyo, a pesar de que el sello estaba sin tocar El no deseaba beber el vino por temor a embriagarse. Pero estaba muy sediento. Cuando su deseo de saciar su sed creció, se inclinó, bebió, y cayó dormido.

Benaiahu descendió del árbol en el cual se había ocultado y aseguró la cadena alrededor del cuello de Ashmedai. Cuando Ashmedai despertó y se encontró a sí mismo encadenado, él furiosamente comenzó a romper precipitadamente sus grilletes. “¡Alto!” Benaiahu le gritó. “¡El Nombre de Hashem, vuestro amo, está sobre vos!”

Ashmedai entonces permitió a Benaiahu conducirlo al Rey Shlomó, pero en el camino, se comprometió en actividad des tructiva - quebró un árbol y demolió una casa. Cuando ellos pasaron la choza de una pobre viuda, ella le imploró no destruirla. Ashmedai tuvo misericordia de ella, pero al volverse, él quebró un hueso de su cuerpo. “¡Cuán ciertas son las palabras de Shlomó!” exclamó. ‘“¡Una lengua suave quiebra un hueso’ (Mishlé 25:15)!” (El reveló que su fuerza había sido quebrada por causa de la humildad de una pobre viuda.39)

Luego pasaron a un hombre ciego andando a tientas para encontrar su camino, y Ashmedai lo asistió. También ayudó a un borracho que estaba caminando en el camino. Cuando pasaron una procesión nupcial, Ashmedai elevó su voz y lloró. Después de aquéllo, ellos escucharon a un hombre ordenando a un zapatero, “¡Hacédme zapatos que duren siete años sin desgarrarse!” Ashmadai estalló en risa. El también se divirtió a sí mismo observando a un mago que proclamaba su gran poder en hechicería.

Ellos arribaron a Jerusalem y, después de tres días de espera, Ashmedai fue admitido al Rey Shlomó. El rey de demonios que medía cuatro amot (aprox. 2 m.) con una vara de una yarda, arrojó hacia abajo la varilla ante Shlomó, y exclamó, “¡Este es el alcance de vuestra sepultura! ¿Por qué entonces os esforzáis vos mismo para conquistar tierras y me agitáis del fin de la tierra para presentarme ante vos?”

“La razón por la que os molesté,” respondió Shlomó, “fue mi deseo de descubrir el lugar de residencia del shamir. Yo quiero construir el Beit Hamikdash de acuerdo con el mandamiento de Hashem.”

“El shamir no me fue confiado a mí,” respondió Ashmedai. “Hashem hizo al Angel del Mar su guardián. ¡El Angel lo entregó a la hembra del Bar (un cierto tipo de ave), adjurándola resguardar al shamir cuidadosamente!”

“¿Por qué él lo entregó al Bar hembra?” inquirió Shlomó.

“El Bar hembra lo necesita para su propio sustento,” explicó Ashmedai. “Ella transporta al shamir a montañas inhabitadas, y el shamir parte las rocas en aquellas regiones. El Bor hembra luego deja caer semillas frutales dentro de ellas y se sustenta a si misma de los árboles frutales que crecen.

Shlomó le dijo a uno de sus sirvientes cómo capturar al Bar hembra, dándole una cubierta de vidrio para aquel propósito.


El sirviente halló el nido del Bar hembra. El ave madre estaba ausente en aquel momento, y él dejó caer la cubierta de cristal sobre el nido conteniendo su cría. Cuando el Bar hembra regresó, se encontró a si misma separada de sus polluelos. Se fue a la carrera, reto rnó con el shamir en su pico, y lo colocó sobre el vidrio. El sirviente inmediatamente la ahuyentó con clamorosos sonidos. Tomó al shamir y lo llevó al Rey Shlomó.

Cuando el Bar-hembra descubrió que no había cumplido el juramento que había jurado al Angel del Mar de custodiar al shamir, ella misma se asfixió.

(Hashem no había confiado al shamir a los seres humanos a causa del grave peligro de que ellos lo emplearan mal para partir el mundo a pedazos. Por esta razón, el Bar-hembra cometió suicidio cuando escuchó que el shamir había caído en las manos del hombre.40)

Benaiahu luego interrogó a Ashmedai acerca de su extraña conducta en el camino. “¿Por qué guiásteis vos al hombre ciego?” le preguntó. “Yo escuché en el Cielo,” replicó Ashmedai, “que este hombre es un tzadik gamur (justo perfecto). Quienquiera que lo asiste adquiere una parte en el mundo por venir.” “¿Pero por qué deberíais haber ayudado al borracho a encontrar su camino?” preguntó Benaiahu. “Yo escuché proclamado en el Cielo,” replicó el rey de demonios, “que él es un rashá gamur (malvado perfecto). Realizándole una bondad, yo le correspondí por toda buena acción que él pudiera haber realizado durante su vida. Por tanto recibirá su castigo completo en el mundo por venir.” “¿Y por qué lío rásteis al ver al jatán (novio) y la kalá (novia)?” Benaiahu quiso saber. “Yo sé que el novio está destinado a morir én el espacio de un mes, y su esposa permanecerá viuda por doce años.” “¿Y por qué razón, “Benaiahu interrogó además, “os reísteis ante el hombre que instruyó al zapatero coserle zapatos que duraran por siete años?” “Porque sé,” replicó Ashmedai, “¡que él no vivirá siquiera siete días!” “¿Qué os divirtió acerca de los anuncios del mago a quien nosotros pasamos?” Benaiahu preguntó. Ashmedairespondió, “El alega que ha tenido conocimiento de eventos que suceden al fin del mundo - ¡pero ni siquiera sabe que hay un tesoro enterrado justo bajo sus pies!”

Benaiahu no forrnuló preguntas acerca de la casa y el árbol que Ashmedai había quebrada, sabiendo que los shedím son por naturaleza destructivos. Le pareció extraño, no obstante, que el shed pudiera haber sido de asistencia a alguna gente. De las respuestas de Ashmedai, Shlomó y sus consejeros derivaron un número de principios importantes: Ellos aprendieron que a los shedím les es concedido el poder para infligir daño sobre personas que se consideran a si mismas finne y seguramente arraigadas en este mundo. Los shedím, no obstante, vienen a la asistencia de los pobres y humildes y de los tzadikím que están ligados al olam habá.

Ashmedai además les enseñó al rey y sus consejeros

que las personas están frecuentemente alegres en ocasiones cuando deben dolerse.

que los hombres hacen preparativos para vivir una vida larga en lugar de prepararse para la verdadera vida en olam habá (mundo por venir).

que muchas personas pasan sus vidas buscando fortunas ocultas mientras ignoran sus alrededores inmediatos.41*

Con la destrucción del Beit Hamikdash, el shamir desapareció.42

¿Por qué era importante que el kohén gadol vistiera un tipo de vestidura, el joshen, que contuviera los nombres de todas las Tribus?

El kohén gadol necesitaba un gran número de méritos a fin de poder alcanzar expiación para K'lal Israel. El joshen portaba sobre él los nombres de los ancestros y de las Tribus, y también aludía a los méritos de nuestras cuatro madres puesto que contenía cuatro filas de engastes. Esta vestidura entonces, señalaba los grandes méritos de nuestro pueblo. Cuando el kohén gadol la usaba, los Angeles Acusadores eran silenciados.43


El Urim Vetumim

El alma del joshen era el urim vetumim que yacía escondido entre sus dobleces. El urim vetumim eran rollos de pergamino sobre los cuales Moshé había escrito el Nombre Divino de Setenta y Dos Letras.44

Estos urim vetumim hacían al joshen encenderse. Las letras suplían la respuesta Divina a preguntas que le eran formuladas. De aquí el nombre urim vetumim:

/ urim— las letras se encendían (de la raíz / luz).

/ tum im - su dicho era final e inalterable (derivado de / perfecto. En contraste, las palabras de un profeta no eran finales sino condicionales, dependiendo de su teshuvá.)45

El joshen era también llamado joshen MISHPAT porque la decisión final (m ishpat) en cada cuestión dudosa era alcanzada por medio del urim vetumim.

Sólo cuestiones concernientes al rey, el Beit Din, o ¡(‘Ial Israel íntegra podían ser resueltas por medio del urim vetumim. No era permitido interrogarlos por motivos privados.

El interrogador solía llegar al kohén gadol que estaba usando el urim vetumim. El kohén gadol tornaba su rostro en la dirección del arón (sobre el cual la shejiná descansaba), y el interrogador, parado detrás de él, tenía que hacer su pregunta en una voz queda, en el tono de alguien que está orando. El kohén gadol era entonces inspirado por el ruaj hakodesh (inspiración Divina). Cuando miraba a las letras que se iluminaban sobre el joshen, podía combinarlas correctamente y descifrar la réplica de Hashem.47

Los urim vetumim fueron consultados por los Benei Israel por todo el período del Tanaj. Cesaron de funcionar con la destrucción del primer Beit Hamikdash.

Después de la muerte de Iehoshúa, los Beneí Israel preguntaron al urim vetumim, “¿Quién saldrá a la guerra contra los canaanim primero?” Hashem suplió la respuesta, diciendo, “Iehudá saldrá primero- ¡Yo he entregado la Tierra en su mano!” Iehudá fue escogido por Hashem puesto que era la Tribu guía.48

Un milagro adicional ocurrió por medio del urim vetumim. Ellos indicaban cuando una transgresión había tenido lugar dentro de una Tribu. Cuando un pecado era cometido, la gema preciosa de aquella Tribu se oscurecía.49 Un ejemplo de esto es encontrado en el Sefer Iehoshúa


En el curso de la conquista de Eretz Israel, los Beneí Israel atacaron la Ciudad Ai y fueron derrotados. Iehoshúa se prosternó él mismo ante Hashem, rogándole a El revelar la razón por su derroto. Hashem respondió que los Benei Israel habían violado el juramento prohibiéndoles a ellos tomar cualquiera de los despojos de Ierijó, porque la ciudad entera iba a ser consagrada al Todopoderoso.

A fin de determinar la identidad del pecador, Iehoshúa miró al joshen y halló que la gema de la Tribu de Iehudá se había oscurecido. El por lo tanto supo que el pecador era un miembro de aquella Tribu y lanzó suertes entre las familias de Iehudá. La suerte señaló a la familia culpable. Iehoshúa lanzó una segunda suerte entre los miembros individuales de aquella familia. La suerte señaló a Aján quien después de ello con fesó su culpa.50

A Aharón le fue concedido el privilegio de usar el urim vetumim sobre su corazón como una recompensa por su felicidad cuando escuchó que su hermano menor Moshé había sido escogido como el líder para redimir a los Benei Israel. Hashem dijo, “Que el corazón que no sintió celos use el joshen conteniendo el urim vetumim. “51

El Meil/Manto

El manto vestido por el kohén gadol estaba hecho de lana azul cielo. Era sin mangas, poseyendo dos aberturas para los dos brazos. Su dobladillo superior estaba asegurado con un pesado doble borde. Adosados a su dobladillo inferior había setenta y dos ornamentos cóncavos en la forma de granadas alternando con setenta y dos campanillas de oro.

Estas campanillas tintineaban para anunciar el arribo del kohén gadol en el Mishkán (Tabernáculo) y su partida de él.

Del hecho de que la entrada del kohén gadol fuera anunciada por campanillas, nosotros aprendemos que una persona no debería entrar a su propio hogar inesperadamente. Sigue como consecuencia, entonces, que ciertamente no debería irrumpir en el hogar de algún otro sino debería golpear o indicar su arribo en alguna otra manera.52

El meil era una expiación para la transgresión de lashón hará. Estaba dobladillado en el borde para simbolizar cómo quien difama a otro debería hacer teshuvá. El debería refrenarse de futura calumnia rodeando su boca con una barrera, al igual que el meil estaba dobladillado. Las setenta y dos granadas son un recordatorio de que por el pecado de Iashón hará, existen setenta y dos diferentes tipos de tzaraat (lepra) que son visitados sobre la persona en castigo.53

El Tzitz / Vincha

El tzítz era una placa de oro sobre la cual estaban grabadas, en escritura en relieve, las letras “kodesh IaHashem,” (deletreando el Nombre Divino de Cuatro Letras).54 El kohén gadol la usaba sobre su frente. Estaba sujeta a su cabeza por medio de tres cintas azul cielo, dos que corrían a la parte de atrás de su cabeza, atadas a través de un agujero sobre cada lado del tzitz, y una tercera sujetada a un agujero en el medio del tzitz. La cinta del medio pasaba sobre el mitzneJet (turbante) y estaba atada junto con las otras dos en la parte de atrás de la cabeza del kohén gadol.55

Puesto que el tzitz poseía un gran nivel de kedushá, el kohén gadol tenía que conducirse a sí mismo con temor reverente y respeto mientras lo usaba. El no estaba permitido de distraer su atención del hecho que estaba portando el Nombre Divino sobre su frente.56

La conducta del kohén gadol mientras usaba el tzitz constituye una importante lección para nosotros mientras usamos tefilin. El tenía que concentrarse constantemente mientras usaba el tzitz porque el Nombre Santo de Hashem estaba escrito sobre él. Alguien que usa tefilin, en los cuales el Nombre Santo de Hashem aparece numerosas veces, ciertamente no está por tanto permitido de distraer sus pensamientos de ellos.57

El tzitz expiaba por la culpa de comer korbanot en un estado de impureza. También expiaba por los pecados de descaro y de blasfemia.58

El Ketonet/Camisa

El ketonet era una vestidura como camisa usada por ambos el kohén edíot y el kohén gadol. Estaba tramada de lino blanco y tenía un diseño a cuadros. Sus mangas eran tramadas separadamente y cosidas a ella. Llegaba abajo hasta las plantas del kohén.59

El Avnét/Cinto

El cinto era usado por arriba de la ketonet por ambos el kohén ediot y el kohén gadol. Estaba tramado de cuatro diferentes clases de materiales. Tenía treinta y dos amot (aprox.16 m.) de largo y era enrollado alrededor de la cintura del kohén. El número treinta y dos corresponde al valor numérico de / corazón, puesto que el avnét expiaba por pensamientos pecaminosos del corazón.60

Los mijnasaim /Pan talones

Los mijnasaim eran cortos y estaban cubiertos por el ketonet. Eran tramados de lino blanco.

El Mitznefet, Migbáat/Turbante

El turbante constaba de una larga cinta de lino blanco que era enrollada alrededor de la cabeza del kohén varias veces. En el caso de un kohén ordinario, era enrollada para que se volviera punteaguda en la parte superior (migbáat) y para el kohén gadol era enrollada en una forma redondeada (mitznefet).61

Todos los hijos de una mujer llamada Kimjít se convirtieron en Kohaním guedolím. Los Sabios se maravillaron ante el extraordinario honor que Hashem le había conferido a aquella mujer. Le enviaron un mensajero para inquirir, “¿Cuáles son vuestras acciones para que vos debiérais ser de tal modo distinguida?” Ella devolvió recado, “¡Ni siquiera las paredes de mi casa alguna vez vieron mi cabello descubierto!”

Refiriéndose a su nombre en un juego de palabras, los Sabios comentaron, “¡Toda harina es simple, pero la harina de Kimjit (derivado de kemaj / harina) es la más fina de las harinas!” Le aplicaron el pasuk, “Kol kevudá bat melej penima mimishbetzot zahav lebushá, (Tehilím 45:14), interpretándolo para significar, “Una mujer de gran tzeníut (modestia) es recompensada con hijos que visten los variados bígdei Kehuná.*62

A pesar de que Kimjit estaba halájicamente autorizada a descubrir su cabeza cuando estaba sola, se refrenaba de hacer eso por temor reverente y modestia en la presencia del Todopoderoso. Por consiguiente se convirtió en una madre para hijos quienes, como Kohaním guedolím, merecieron una intensa experimentación de la presencia de Hashem.63

Los Kobanim son Consagrados por Siete Días

Este capítulo está relacionado con el procedimiento durante los shivat iemei hamiluím, los Siete Días Inaugurales del Mishkán.64 Estos son descriptos en más grande detalle en parshát Tzav.

Hashem le ordenó a Moshé, “Cita a los Kohaním con palabras alentadoras para tornarse Mis sirvientes. Díles, ‘¡Afortunados sóis vosotros de ser elegidos para el Servicio del Todopoderoso!”’65

Hashem ordenó que los Kohaním fueran santos a El por toda la eternidad 66

“Durante los Siete Días Inaugurales, los Kohaním serán diariamente vestidos en los bigdei kehuná, y, al fin de cada día, serán desvestidos. Serán así iniciados en el Servicio.”67

En cada uno de los Siete Días Inaugurales, tres sacrificios tenían que ser ofrendados:

un buey

dos carneros

El buey era ofrendado como un sacrificio jatat (pero difería de un jatat ordinario en que, durante los Siete Días Inaugurales, a los Kohanim no les era permitido tomar parte de su carne. Más bien, era totalmente quemado.68) Los carneros eran sacrificados, uno como un olá y el otro como un sacrificio shelamím. Junto con los carneros, tres clases de ofrendas minjá (harina) eran traídas. En adición, un buey era sacrificado diariamente para expiar por el posible pecado de que alguien hubiera donado material robado al Mishkán o al mizbéaj.69

Siguiendo las instrucciones concernientes a los korbanot miluím, los Sacrificios Inaugurales, Hashem ordenó que un cordero fuera ofrendado sobre el mizbéaj cada mañana particular y uno todas las tardes. Este era el olat hatam id. Sus detalladas leyes son explicadas en parshát Pinjas.

El Mizbaj Haketoret / Altar para Incienso

Ultima de todas las mitzvot concernientes al Mishkán, llegó el mandato de Hashem de construir un mizbaj haketoret. El también portaba el nombre mizbaj hazahav (el Altar de Oro) y mizbaj hapenimí (el Altar Interior).

Este altar estaba situado en la sección kodesh del Mishkán entre el shulján y la menorá y servia para la quema de ketoret (incienso). No estaba permitido ofrendar sacrificios animales sobre él.*

Estaba hecho de madera de shítím y enchapado de oro puro. Alrededor de su parte superior corría un borde de oro, simbólico de la Corona de Kehuná, una de las altas posiciones que Hashem confirió a Su pueblo.70

Aharón fue mandado quemar ketoret sobre este mizbéaj todas las mañanas y todas las tardes al tiempo del diario sacrificio tamid.71 Hashem dijo, “El ketoret es la más querida de todas las ofrendas. Todos los otros korbanot expían por transgresiones, pero el ketoret es ofrendado puramente para traer alegría y felicidad.”

Aún después de que el Mishkán y todas sus santas vasijas estuvieron completados, después de que el shulján y la menorá fueran fijados en sus posiciones y los korbanot sacrificados, la shejiná no descendió. Fue sólo cuando el ketoret fue ofrendado que la shejiná bajó para residir en el Mishkán.72

Fuente: El Midrash Dice – Libro de Shemot – Editorial Bnei Sholem – Páginas 249 a 274

domingo, 30 de enero de 2011

Parasha T´ruma

Torá, el Mejor Tipo de Mercancía

Hashem quería que K’laI Israel construyera un Mishkán, para que su shejiná pudiera residir entre ellos. El Mis hkán físico de madera, no obstante, fue sólo un símbolo para el verdadero lugar de descanso de la shejiná - el corazón de todo Judío.1

¿Cómo es posible hacer al corazón de uno un Mishkán para la shejiná (divinidad)? Esto es efectuado dedicando su corazón a la Torá y avodá (servicio de Hashem).2

Hashem alaba a Su Torá, diciéndonos a nosotros, “La Torá es una mercancía no superada. Posee cualidades no halladas en ningún otro tipo de mercadería.”3

Un hombre que inicia un nuevo negocio no puede estar seguro de tener éxito. El podría incluso perder su íntegra inversión de capital. Si alguien estudía Torá, no obstante, sólo puede ganar.4*

Si dos negociantes comercian bienes, cada uno permanece con sólo un ítem después del intercambio, habiendo trocado su posesión original. La Torá es superior. Dos talmidei jajamím quienes se encuentran e intercambian ideas finalizan con una doble cantidad de conocimiento de Torá. Cada uno ha transmitido su propio estudio sin incurrir en una pérdida, mientras ganaba, sabiduría adicional por añadidura.5

Un comerciante que transporta mercancías valiosas sobre su persona vive en el constante miedo de ser robado. La Torá es superior. Nadie puede hurtar el conocimiento de Torá de otro.6

Un grupo de gente de negocios estaba viajando en un barco. Un estudiante de la Torá estaba también a bordo.

¿Qué tipo de bienes poseéis vos?” ellos inquirieron de él.

“Yo no puedo mostrároslos a vosotros,” él replicó. Ante esto ellos se burlaron. Durante el viaje íntegro se divirtieron entre sí mojándose del talmid jajam, quien no podía exhibir ninguna mercancía tan valiosa como ellos poseían.

Cuando el barco finalmente alcanzó su destino, las autoridades del puerto confiscaron todos los bienes a bordo. Todos los mercaderes estaban de repente en la miseria. Los Judíos de entre ellos inquirieron sobre la ubicación de la más cercana comunidad Judía, y dirigieron sus pasos al Beit Hamidrash central. Al entrar encontraron a un grupo de hombres de la comunidad local comprometidos en una vivaz sesión de estudio. Estaban debatiendo un difícil pasaje de la Guemará (Talmud), formulando un número de preguntas. Cuando el estudiante de Torá los advirtió, se unió al grupo. El pudo esclarecer todas las dificultades, y su gran conocimiento fue reconocido por la comunidad. Fue honrado, provisto de comida y bebida, y ofrecido una posición. Ahora las personas de negocios que lo acompañaban se adelantaron dando empujones y solicitaron, “¡Por favor decid a estos Judíos que provean para nosotros también; merecemos su ayuda por haber estado en el mismo barco que vos!”

De repente, ellos fueron hechos comprender que, en verdad, la Torá es la mejor mercancía.7

Es usualmente costoso y problemático almacenar y guardar mercaderías de uno. La Torá es diferente. No sólo no necesita protección, sino, de hecho, guarda a aquéllos quienes la estudian.


Alguien que compra bienes no puede adquirir asimismo al vendedor. Pero alguien que domina palabras de Torá adquiere a Hashem al mismo tiempo.8

Un príncipe había llegado de un país distante para desposar a la única hija del rey. Cuando quiso partir con ella, el rey le dijo, “Yo no puedo separarme de ella; ella es mi única hija. No obstante es vuestra esposa también, y no tengo derecho de retenerla de vos. Por consiguiente solicitaré un favor de vos.¡Construíd para mí un aposento extra dondequiera que vosotros os asen téis para que yo pueda vivir cerca vuestro!”

Similarmente, después que Hashem hubo entregado la Torá, Su preciosa hija, a K’lal Israel, El les solicitó a ellos construir un Mishkán, en el cual Su shejiná moraría permanentemente sobre la tierra.9

La Mitzvá de Construir un Mishkán / Tabernáculo

Después del pecado del Becerro de Oro, Moshé incesantemente imploró a Hashem perdonar a los Benei Israel. Finalmente, él produjo un perdón. No obstante, Moshé no estaba satisfecho sino que interrogó a Hashem, “¿Cómo será manifiesto a las naciones del mundo que Tú realmente has perdonado a los Beneí Israel?”

“Deja que K’lal Israel construyan un Mishkán,” Hashem replicó. “Allí ellos ofrecerán korbanot los cuales Yo aceptaré. ¡Esto será pública prueba de Mi renovado amor por Mi pueblo!”10

A pesar de que la mitzvá de construir un Mishkán fue impartida sólo después del jet haeguel, la Torá la registra previamente.* (Las parshiot que versan sobre el Mishkán, Terumá y Tetzavé, preceden la narración del Pecado del Becerro de Oro, que es relatado en parshát Ki Tisá.) La Torá revierte el orden cronológico para enseñarnos a nosotros que Hashem prepara el antídoto para un pecado aún antes de que sea realmente cometido. Hashem previó el Pecado del Becerro de Oro. El por consiguiente proyectó por anticipado la idea de construir un Mishkán.” Pecando los Benei Israel forzaron a la shejiná a retírarse a los cielos. Por medio del Mishkán, sin embargo, la shejiná retornaría a la tíerrai.12*

Cuando Moshé escuchó las palabras de Hashem, “Que ellos hagan para Mí un Santuario, para que Yo more en su medio”

(Shemot 25:8), él se desconcertó.

“¿Cómo puedes Tú, Cuya Gloria llena cielo y tierra, residir en una humilde morada que nosotros erigimos para Ti?” él preguntó.

Hashem respondió, “Yo ni siquiera necesito el Mishkán entero como un lugar de residencia. De hecho, confinaré Mi shejiná al limitado área de un ama (aprox. 50 cm.) cuadrada, el lugar entre las varas del arón. “(La shejiná descansaba sobre la porción más santa del Mishkán, que era el arón.)

Hashem, en Su gran amor por H’lal Israel, restringió Su shejiná, al Mishkán, como un padre que desea morar junto con sus hijos 13

Los Benei Israel son Solicitados Contribuir Materiales para la Construcción

Hashem instruyó a Moshé, “Designa recaudadores de fondos para recolectar material para el Mishkán. Serán aceptadas contribuciones de todo Judío cuyo corazón lo impulse a participar.”

Los recaudadores de fondos tenían que ser Judíos de nacimiento.


Ningún miembro de los erev ray fue aceptado para esta tarea, dado que los erev ray habían causado el Pecado del Becerro de Oro. Ellos fueron, no obstante, permitidos contribuir para la construcción del Mishkán.14

Cuando Moshé escuchó que un Mishkán iba a ser construido en el medio del desierto, él se preguntó si la comunidad poseía suficientes materiales para tal proyecto. Aún antes de que él pudiera articular la pregunta, Hashem la contestó. “No sólo ciertamente los Benei Israel colectivamente poseen los materiales necesarios para construir un Mishkán,” El informó a Moshé, “sino, de hecho, todo Judío podría hacerlo sin ayuda.” Cada uno de los Benei Israel poseía una riqueza tremenda del botín del 1am Suf (Mar Rojo). Por añadidura, para los tzadikím entre ellos, perlas y piedras preciosas llovieron todas las mañanas con el man.15

Hashem ordenó que quince materiales diferentes* fueran recolectados para la construcción del Mishkán y sus componentes. Cada material fue Divinamente seleccionado, para expiar por un pecado especifico o para proveer a los Benei Israel de un particular mérito/bendición por donarlo.16

zahav / oro- Hashem dijo, “Que el oro donado para el Mishkán expíe por el oro que fue erróneamente contribuido para el Becerro de Oro.”

kesef / plata- para expiar por la venta de Iosef, quien fue intercambiado por veinte piezas de plata.

nejoshet / cobre- para expiar por los desechos e impurezas en sus corazones.

Existen tres clases de tzedaká, las cuales pueden ser comparadas a oro, plata, y cobre. La caridad que una persona da cuando ella y su familia están sanos y las cosas van bien es comparada al oro. Este tipo de tzedaká tiene el más poderoso efecto en el Cielo, comparable al regalo a un emperador A pesar de ser dada por ninguna razón particular, protege al donante de futuras eventualidades. Luego existe un segundo tipo de tzedaká, la caridad que una persona da cuando cae enferma. Es menos efectiva, puesto que es dada en un tiempo de necesidad, y es por tanto comparada a la plata. Si una persona pospone dar caridad hasta que está peligrosamente enferma (y, metafóricamente, está parada con la soga alrededor de su cuello, lista para ser ejecutada), el valor de su tzedaká es reducido a aquél del cobre. No obstante, una persona no debería refrenarse de dar tzedaká bajo ninguna circunstancia. Su tzedaká la precederá en el olam habá y le asegurará una buena reputación. Entonces sera protegida del castigo en el mundo por venir17

tejélet/ lana teñida azul cielo con la sangre de la criatura jilazón para expiar por la ofensa de omitir flecos azules en el tzitzit.

argamán/ seda carmesí- para que los Benei Israel eventualmente merecieran el edificio del Beít Hamikdash, el cual es descripto como poseyendo una sede carmesí (Shir Hashirim 3:10).

tolaat shaní/ rojo púrpura- para expiar por sus transgresiones, las cuales son asemejadas a rojo- púrpura (Jerusalem 1:18).

shesh/fino lino blanco- indicando que los Benei Israel servirían a Hashem al igual que los Angeles Ministeriales quienes son descriptos como vistiendo lino (Daniel 12:6).

izim/ pelo de cabra- a fin de que las ofrendas jatat de cabras sobre el mizbéaj surtieran efecto y expiaran por sus delitos.

orot elim meodamim/ pieles de carnero teñidas de rojo- a fin de que ellos merecieran experimentar la llegada del Mashíaj quien es referido como apareciendo en vestimentas rojas (Ieshaiahu 63:2).

orot tejashím/ pieles multicolores de Tajash- a fin de que ellos merecieran experimentar la era siguiente a la llegada del Mashiaj en la que Hashem prometió hacernos a nosotros zapatos de Tajash (le jézkel 16:10).

¿Qué animal era el Tajash? Era un unicornio con una piel multicolor. Apareció en el desierto para que los Benei Israel pudieran usar su piel para hacer los tapices del Mishkán. Posteriormente desapareció.18

atzé shitím/ madera de cedro del cedro de Shitím- para que ellos merecieran la profecía de Ieshaiahu para los tiempos futuros de que el desierto seria convertido en una tierra productiva floreciendo árboles de Shitím (Ieshaiahu 4:19).

¿Por qué Hashem prefirió la madera del cedro de Shitím por sobre toda otra clase de cedros?

El cedro de Shitím fue seleccionado por Hashem dado que no produce fruta. Hashem quiso establecer un ejemplo para las personas que construyen una casa. Ellas deberían razonar, “Si aún el Rey de Reyes construyó Su palacio de la madera de un árbol improductivo, ¡ciertamente no deberíamos usar la madera de un árbol frutal para este propósito!”19

Además, Hashem previó el futuro pecado de Klal Israel en el lugar Shitím (donde las muchachas moabitas los seducirían). El por consiguiente precedió el pecado con el precepto de construir un Mishkán de madera de Shitím la cual expiaría por su futura transgresión en Shitím.20

shemen lorn aor/ aceite para el encendido- para que los Benei Israel merecieran tener su luz brillando en el tiempo del Mashíaj.

besamim liktoret hasamím/ especias para el ketoret (incienso)­a fin que los Benei Israel fueran dignos de experimentar la era del Mashíaj en la cual ellos son descriptos como elevándose del desierto igual que columnas de humo sazonadas con mirra y olíbano (Shir Hashirím 2:6).

auné shóham vea uné miluírn/ piedras de Shóham y piedras para el engarce en el efod y en el peto- para merecer el cumplimiento de la promesa del Todopoderoso de que El reconstruirá Ierushalaim con perlas y piedras preciosas.21

Hashem dijo a K‘lal Israel, “No penséis que Yo os debo a vosotros una deuda de gratitud por donar trece diferentes materiales para el Mishkán. En verdad, sois vos los que estáis en deuda Conmigo puesto que Yo ya os hice trece diferentes tipos de jesed (bondad) a vosotros después de vuestra partida de Egipto.*


No obstante, Yo os consíderaré a vosotros como donantes que actuaron sin ninguna obligación.”22

El Significado Simbólico del Mishkán

El Mishkán sobre la tierra es un reflejo del Mishkán Celestial de Hashem. Todo detalle de su plan refleja un aspecto del lugar de residencia de Hashem en lo Alto.

Por ejemplo, El ordenó que el Mishkán terrestre contuviera vigas de madera de Shitím paradas erectas. Similarmente, la Torá describe a los serafim (ángeles) como parados erectos. Al igual que los keruvím (figura de dos ángeles) del arón exhiben alas extendidas, así son los ángeles en el cielo descriptos como teniendo alas (Ieshaiahu 6:2). El kodesh hakodashím (SanctaSanctórum), donde la shejiná descansaba, se asemejaba al kisé liacabod mismo 23

El Mishkán y sus componentes abarcaban un microcosmo del universo, implicando que la grandeza del Mishkán igualaba aquélla del universo entero, y que su construcción era un logro tan trascendental como la Creación misma.

Algunos ejemplos del paralelo entre Mishkán y universo son:

Las cortinas superiores e inferiores se asemejaban al cielo y la tierra.


El agua del kior corresponde al agua sobre la tiera.

El mizbaj hao¡á (sobre el cual animales eran ofrendados) representa los animales del mundo.

El mitbaj haketoret simboliza todas las especias.

La menorá (candelabro) representa al sol y la luna.

Las siete lámparas de la menorá corresponden a las constelaciones de las siete estrellas, que representan el curso de todos los eventos naturales en el universo (shivá kojuei lejet).24

La precisa estructura del Mishkán también sugiere el cuerpo humano, y sus implementos corresponden a los varios órganos y partes del cuerpo.

El arón corresponde al corazón. Lo mismo que la vida de una persona depende de la vitalidad de su corazón, la significación del arón, que contenía las lujot, cubría el Mishkán entero.

los keruvím, que cubrían con sus alas el arón, corresponden a los pulmones sobre el corazon.

El shulján representa el estómago.

La menorá repesenta la mente humana.

El ketoret encuentra su paralelo en el sentido del olfato.

El kior (aguamanil) sugiere el elemento líquido en el cuerpo humano.

Las cortinas de piel de cabra corresponden a la piel de la persona.

Las vigas simbolizan las costillas.25

El Mishkán fue construido para asemejarse al cuerpo humano a fin de enseñarnos a nosotros que todo Judío que se santifica a sí friismo se vuelve un mishkán (lugar de residencia) para la shejiná.26


El Midrash además explica que el arón (Arca), el shulján (la mesa) y el mizbéaj (altar) representan las tres posiciones de distinción que Hashem concedió a ¡<‘¡al Israel. El arón simboliza la Corona del estudio de Torá, el shulján representa la Corona de Realeza, y el mizbéaj simboliza la Corona de Kehuná.27 Nosotros trabajaremos esta idea en los siguientes capítulos.

El Arón / Arca - Símbolo de la Corona de Torá

De todas las vasijas del Mishkán, Hashem ordenó que el arón (arca) fuera construido primero. El dio instrucciones de que su construcción precediera aún aquélla del Mishkán mismo.

El arón representa la Torá. Al igual que la Torá precedió la Creación del universo, así Hashem ordenó que el arón fuera moldeado antes que el resto del Mishkán.28*

Hashem describió a Moshé la estructura del arón como sigue:

“Ellos harán para Mi un arón de madera de shitím, dos y medio amot (aprox. 1,25 m.) su longitud, uno y medio amot (aprox. 0,75 m.) su anchura, y uno y medio amot su altura. Tú lo cubrirás con oro puro en el interior y por fuera y harás un canto de oro alrededor de su borde. Colocarás las lujot (tablas de la ley) dentro del arón.”

No obstante, Moshé no comprendió de esta descripción cómo el arón estaba destinado a parecerse. Hashem hizo a un arón modelo de fuego descender del Cielo. Moshé lo vio y entonces comprendió cómo debería ser construido.29

El arón constaba de tres cofres. El cofre más profundo se componía de oro. Encajaba en otro cofre ligeramente más grande hecho de madera. La segunda caja yacía dentro del más grande cofre de oro exterior que cubría al cofre de madera completamente incluyendo su reborde de madera. De esta manera, el arón, el cofre de madera, estaba cubierto de adentro y de afuera con oro, semejante a como Hashem había ordenado.30

El reborde superior del cofre de oro exterior estaba rodeado por un canto decorativo de oro. Rodeaba al arón como una corona. El arón (en el cual las lujot estaban situadas) simbolizaba la Torá, y el canto representaba la Corona del estudio de Torá.

Hashem confirió sobre el pueblo Judío tres “Coronas” (posiciones de grandeza):

La Corona de Torá, la cual estaba representada por el arón.

La Corona de Kehuná / sacerdocio, la cual estaba representada por el m izbéaj.

La Corona de Maljut / monarquía, la cual estaba representada por el shulján.

La Corona del estudio de Torá ocupa una posición por encima de los otros dos oficios. Sólo un Judío nacido de una familia real o sacerdotal es elegible para las posiciones de monarquía o kehuná. La oportunidad de convertirse en un gran talmid jajam (erudito de la Torá), sin embargo, es accesible a todos. Para indicar esto, Hashem ordenó relativo al arón, “Y ellos lo harán” en el plural (Shemot 25:10). El implicaba que quería que el pueblo Judío íntegro ganara una parte en la Corona de Torá. (Relativo al shulján y la menorá, no obstante, Hashem ordenó, “Y tú los harás a ellos,” en el singular, puesto que acceso a la kehuná y la realeza está restringido.)31

Ambos cofres, el más interno y el exterior del arón eran de oro puro desde que la Torá es asemejada al oro. Su cofre medio estaba moldeado de madera porque la Torá también es calificada un “Arbol de Vida. “32 Los tres cofres de los cuales constaba corresponden a las tres partes de la Torá:

Torá

Neviím

Ketubím y

Mishná

Beraitá

Halajot.33

El arón también representaba la encarnación de la sabiduría de la Torá - el talmid jajam.

Los cofres más interno y el más externo eran de oro para indicar que los sentimientos más íntimos de un talmid jajam deben obrar de acuerdo con su conducta externa. ¡Ay del estudiante de Torá que lleva la Torá en sus labios mientras su corazón está desprovisto de temor de Hashem!34

El área de superficie total de los lados del arón, que era doce amot* cuadradas, alude a doce virtudes** las cuales son requeridas de un talmíd jajam.35

David las enumeró a ellas en Tehilím, preguntando, “¿Quién es digno de morar en Tu tienda?¿Quién habitará en Tu santa colina?” (Tehilím 15). David, en respuesta, lista doce virtudes requeridas de un verdadero sirviente de Hashem:

holej tamím / El camina en la perfección (tiene fe perfecta en el Todopoderoso). Un ejemplo de alguien que poseía este rasgo característico era Abraham Avínu. El siempre cumplió los mandamientos de Hashem lealmente aún sí ellos contradecían su propio entendimiento.

poél tzédek/EI actúa justamente. Esto se refiere a un trabajador que cumple su obligación para con su empleador hasta la perfección, tal como Aba Jilkía.

Una vez K’lal Israel estaba necesitada de lluvia. Los jajamím enviaron dos delegados a Aba Jilkiá (un nieto de Joní Hameaguel) para pedirle a él rezar por lluvia. Aba Jilkiá no estaba en casa, y ellos fueron al campo para buscarlo. Lo encontraron cavando la tierra. Lo saludaron, pero él se abstuvo de devolver o reconocer su saludo. Al fin del día, él alzó sus ropas de trabajo sobre un hombro y el atado de leña que había recogido sobre el otro, y caminó a casa.

Siguiéndolo, los jajamím advirtieron que caminaba descalzo. Cuando ellos vadearon con dificultad una corriente, sin embargo, él se puso sus zapatos. Al pasar espinas, se levantaría su vestidura, dejándola caer después. Ellos arribaron a su casa, y él fue recibido por su esposa, bellamente ataviada y adornada. El le ordenó a ella que entrara a la casa primero y luego la sigulo.

Cuando la familia se sentó para cenar, no invitó a los jajamím a comer con él. Dividió el pan, entregando a su hijo mayor un pedazo, y a su hijo menor dos. Luego dijo quedamente a su esposa, Yo sé que estos delegados vinieron para pedirme rezar por lluvia. iVayamos y recemos ahora; quizá Hashem tendrá misericordia!” El y su esposa subieron al tejado. Aba Jilkiá rezó en una esquina y su esposa en otra. Después las nubes de lluvia aparecieron en el cielo, emergiendo del lado donde su esposa estaba parada.

Aba Jilkiá reto rnó a los delegados, y preguntó, “¿Quiénes sóis vosotros, y por qué habéis venido aquí?”

“Los Sabios nos enviaron para pediros a vos rezar por lluvia,” ellos replicaron.

“Bendito es Hashem que ya ha enviado lluvia de modo que vosotros no necesitáis a Aba Jilkiá,” dijo.

“No es como vos decís,” ellos replicaron. “¡Sabemos que la lluvia fue enviada por causa vuestra! Mas por favor ¡explicádnos a nosotros vuestro extraño proceder! Primeramente, ¿por qué no devolvisteis nuestros saludos en el campo?”

“Soy un trabajador contratado,” replicó Aba Jilkiá. “¡No seria correcto de mi interrumpir mi labor a fin de saludá ros!”

“¿Y por qué no pusisteis vuestras ropas de trabajo bajo vuestro atado de leña en vuestro camino a casa?” ellos preguntaron.

“Las ropas no eran mías. Las había pedido prestadas. Ellas me fueron prestadas para vestir, no para ponerlas bajo una carga. Por lo tanto las cargué sobre mi otro hombro,” él respondió.

“¿Por qué no usásteis vuestros zapatos sobre el camino sino os los pusisteis cuando pusisteis los pias dentro del agua?” ellos interrogaron.

“Yo tenía que usarlos en el agua para protegerme de ser picado por una rana o una culebra,” él explicó, “porque en el agua no podía ver sobre qué estaba pisando. En el camino, podía prescindir de mis zapatos.” (Aba Jilkiá, como visto a través de esta historia, era muy pobre y usaba sus zapatos sólo cuando era absolutamente necesario.)

“¿Y por qué alzásteis vuestra vestidura al caminar a través de las espinas?” inquirieron.

“Si las espinas arañaban mis piernas, ellas sanarían, mientras que un desgarro en el vestido no,” Aba Jilkiá les dijo a ellos.

“¿Y por qué vuestra esposa os dio la bienvenida en tal bello atuendo?” preguntaron.

“Para que yo no estuviese tentado de mirar a otra mujer.”

‘¿Por qué le pedisteis a ella caminar delante vuestro antes que ir frente a ella, como hubiera sido correcto?” ellos demandaron.

“Nuestros Sabios nos aconsejaron a nosotros ser suspicaces de todo extraño. Dado que yo no os conozco, no quise que ella permaneciera detrás con vosotros,” dijo Aba Jilkiá.

¿Por qué no ofrecisteis dejarnos participar de vuestra comida?” ellos interrogaron.

“Hubiera sido una oferta deshon esta. Yo no tenía suficiente, y no quería que vosotros os sin tiérais obligados a mí como resultado de la oferta,” dijo.

“¿Cuál fue la razón por la que vos disteis a vuestro hijo menor dos pedazos de pan mientras al mayor le disteis sólo uno?” ellos continuaron preguntando.

“El hijo mayor está en casa de día y puede obtener comida cuandoquiera que él está hambriento. El menor está en el Beit Hakneset (casa de estudio),” él explicó.

“Nosotros también queremos saber,” preguntaron los jajamím, “¡por qué Hashem envió la nube de lluvia de la esquina de vuestra esposa antes que de la vuestra!”

“La tzedaká que mi esposa da es más grande que la mía,” explicó Aba Jilkiá. “Yo sólo doy a la gente pobre el dinero para comprar comida. Ella efectivamente la cocina para ellos. Por lo tanto, su mérito es más grande. “36*

dover emet bilvavó / uno que habla la verdad en su corazón, como hizo Rabí Safrá.

Rabí Safrá era veraz aún respecto de los pensamientos de su corazon.

Un hombre llegó una vez para comprar un diamante de él. El estaba en aquel momento en el medio de recitar el Shemá y no podía hablarle. El comprador mencionó un precio por el diamante, mas R. Safrá no respondió. El comprador tomó esto como un signo de descontento de su oferta. El voceó un precio más alto. R. Safrá aún no replicó. El comprador, incapaz de interpretar correctamente la causa de su silencio, nuevamente elevó el precio. El continuó elevando su postura hasta que, para el tiempo en que R. Safra había concluido el Shemá, él había llegado a una muy amplia suma. R. Safrá entonces le dijo, “¡Tomád el diamante por el precio que vos ofrecisteis originalmente!” “Por qué deberíais venderlo vos por ese precio?” inquirió el comprador. “¡Desde entonces yo acrecenté grandemente mi oferta!”

“Cuando vos hicisteis vuestra primera postura,” explicó R. Safra, “Yo accedí a ella en mi corazón. Por lo tanto consideraría deshonesto cambiar los términos.

lo ragal al leshonó/él no calumnia con su lengua,

lo asá lereehu raá/ni hace el mal a su semejante,

vejerpá lo nasá al kerovó/y no causa verguenza a su pariente.

nivzé beenav nimás / Una persona vil es despreciable a sus ojos’

veet iré Hashem iejabed / y él honra a aquéllos que temen a Hashem.

Iehoshafat, el rey de fehudá, ejemplificaba a quien honra a aquéllos que temen a Hashem. Siempre que él veía a un talmid jajam, solía levan tarse de su trono, abrazarlo y besarlo, y dirigirse a él como “¡Mi padre, mi padre, mi maestro, mi maestro!”38

nishbá lehará / él presta juramento contra su ietzer hará (inclinación al mal)

veló iam ir/y no lo cambia.

kaspó lo natán ben eshej/EI no da su dinero por interés

veshojad al naki lo lakáj / ni acepta soborno contra el inocente.39

Cuando R. Gamliel leía la precedente lista de virtudes dignas de alabanza requeridas de un talmíd jajam, él lloraba, diciendo, “¿Quién podría adquirir todas éstas?” R. Akibá, por otra parte, reía “¿Cómo es que vos estáis feliz ante la precisa cosa que me hace llorar?” R. Gamliel lo interrogó.

R. Akibá explicó, “La Torá declara (Vaikrá 11:31), ‘ Estos son tamé (impuros) para vosotros entre las criaturas que se arrastran,’ listando un número de insectos. La Torá concluye con la advertencia (ibid 18:24), ‘No os impurifiquéis vosotros mismos con todos estos.’ Estas palabras parecen implicar que una persona no se vuelve impura, a menos que toque todos de los insectos listados. De hecho, la halajá es diferente. Un Judío que toca siquiera uno de ellos, y siquiera el más diminuto de los insectos entre ellos, se vuelve impuro. El es considerado como si los hubiera tocado a ellos todos. Nosotros sabemos el principio de que la medida proporcional de la recompensa de Hashem es mucho más grande que Su castigo. ¡Si una persona que tocó sólo un insecto impuro es considerada como si los tocó a todos ellos, ciertamente que un hombre que adquirió siquiera una de las enumeradas virtudes de carácter es considerado por el Todopoderoso como si él las poseyera a ellas todas!”

“Vos me habéis consolado, Akiba, me habéis consolado,” dijo R. Gamlíel.40

Los Badim /Barras del Arón

Dos varas revestidas en oro para transportar el arón fueron fijadas a lo largo de su anchura. Ellas sobresalían de ambos lados y traspasaban cuatro anillos de oro, dos de los cuales estaban fijados sobre cada lado del arón en el tercio superior de su anchura.

Los cuatro anillos simbolizaban cuatro rasgos que distinguen a un talmid jajam:

estudio de Torá

mitzvot

buenas acciones

modestia.41

Hashem dio un mandamiento especial que las varas deberían permanecer en los anillos en todo momento. Ellas nunca fueron permitidas ser removidas (ni aún cuando los Benei Israel acampaban).

El significado simbólico de esta mitzvá es que las varas, representando a los sostenes de aquéllos quienes estudian Torá, deben por siempre permanecer ligadas a los talmidei jajamim, surtiéndoles de todas sus necesidades.42

El Kaporet/La Cubierta del Arón

Hashem instruyó a Moshé, “Construye para el arón una cubierta de oro puro. Debe ser de la misma longitud y anchura del arón y un tefaj (alrededor de 10 cm.) ancho.”

¿Por qué fue la cubierta llamada kaporet? Kaporet deriva de la palabra kapará, expiación, indicando que su oro expiaba por la transgresión de K’lal Israel de haber donado oro para el eguel.43

Los Keruvím /Angeles

Hashem ordenó a Moshé tomar un gran trozo de oro y labrar de él ambos el kaporet y los keruvím que estaban sobre él. Los keruvím no fueron labrados como entidades separadas y luego fijados al kaporet sino emergían del kaporet mismo.44 Ellos se miraban mutuamente, cubriendo con sus alas el arón.

A pesar de que está generalmente prohibido hacer estatuas, los keruvím fueron una excepción dado que ellos fueron construidos de acuerdo con el comando específico de Hashem.

¿Qué simbolizaban los keruvím? El arón, que es el más querido de todos los componentes del Mishkán, refleja el kisé hacabod en lo Alto. Al igual que el Trono de Gloria en el Cielo está rodeado de keruvím, así ciertamente Hashem ordenó que ángeles fueran colocados sobre el arón en la tierra.45 Dado que el arón representa el kisé hacabod, fue cubierto con una capa superior de lana azul cielo durante sus viajes para que los observadores lo asociaran con el kisé haca bod. (Los otros utensilios, no obstante estar también envueltos en material azul cielo, eran luego cubiertos con una capa protectora de piel de tajash. El arón, sin embargo, era primero cubierto con piel de tajash y luego con una capa de lana azul cielo.)46

Hashem anunció a Moshé, “Mi shejiná residirá entre los keruvím. Cuandoquiera que Yo te hable a ti, Mí voz emanará de allí.”

Los rostros de los keruvím parecían aquéllos de dos niños, un niño y una niña. Cuando los Benei Israel visitaban el Beit Hamikdash en Iom Tov, el parojet (Cortina Divisoria que cubría el kodesh hakodashím) era abierto. Ellos podían entonces ver a los keruvím que en aquel tiempo se abrazaban el uno al otro. Ellos eran dichos, “¡Ved cuán queridos vosotros sois para el Todopoderoso!” Pero siempre que los Benei Israel no cumplían la voluntad de Hashem, los rostros de los keruvím se apartaban de entre si.47

Cuando los gentiles entraron al Beit Hamíkdash después de su destrucción, ellos encontraron los dibujos de los keruvím sobre las paredes abrazándose el uno al otro (no los Kerubím mismos, pues estos fueron ocultados un tiempo antes de la destrucción del Templo). Ellos se burlaron, “¿Son éstas las cuestiones con las cuales una gran nación como el pueblo Judío se ocupa a sí misma?” Como resultado de lo que ellos habían visto, despreciaron a los Judíos.48*

Un número de objetos fueron ocultados en el tiempo de la destrucción del primer Beít Hamikdash. Estos objetos faltaron en el segundo Beit Hamikdash. Cinco de entre los objetos importantes que faltaron en el segundo Beit Hamikdash fueron:

el arón

la menorá

el Fuego Celestial descendiendo sobre el mizbéaj

el ruaj hakodesh (que causaba al urim vetumim responder)

los keruvím.49


Cuando el Rey Shlomó construyó el Beit Hamikdash, él proféticamente previó que sería eventualmente devastado. Por consiguiente lo construyó con cámaras secretas subterráneas en las cuales sus santas vasijas pudieran ser escondidas. Antes de la destrucción del Templo, el Rey Ioshiahu ordenó que el arón fuera ocultado en el lugar que Shlomó había cavado bajo la tierra.50

¿Dónde estaba la cámara escondida para el arón? Durante el período del segundo Beit Hamikdash (el cual no tenía arón), un kohén, caminando por el Beit Hamikdash, advirtió que una de las baldosas del suelo sobresalía. El pensó que había descubierto la cámara subterránea en la cual el arón estaba escondido. El llamó a sus amigos para contarles acerca de su descubrimiento. Pero antes de que pudiera finalizar de hablar, falleció.

El Shulján / Mesa, Símbolo de Monarquía

Hashem mandó a Moshé hacer un shulján, una mesa de cuatro patas de madera de shitím. Tenía 12 tefajím* de largo, 6 tefajím de ancho, y 10 tefajím de alto. Tenía que ser enchapada en oro, y su borde estaba rodeado por un canto de oro. Era transportada por medio de dos barras deslizadas por los cuatro anillos a sus lados.

A pesar de que Hashem describió a Moshé la estructura detallada del shulján, Moshé no pudo visualizarlo. Hashem entonces le mostró a él una Visión Celestial de un shulján de fuego, y él comprendió su estructura.52

Hashem dio instrucciones a Moshé, “Tú colocarás doce hogazas de lejem hapaním sobre la mesa.”

El Lejem Hapanim /Pan de Proposición

Estas hogazas de pan derivaban su nombre del hecho que ellas poseían “dos caras.” Ellas estaban moldeadas igual que cuadrados de los cuales dos cantos se levantaban hacia arriba en dos lados opuestos.53

Doce hogazas eran horneadas todos los Viernes en hormas de hierro. Después de horneadas, eran transferidas a moldes de oro y llevadas a la mesa en aquellos moldes. Luego eran removidas de los moldes. Dos hogazas eran colocadas directamente sobre la Mesa. Las otras diez hogazas eran colocadas sobre cinco estantes encima del shulján, dos hogazas sobre cada estante.

Los estantes estaban hechos de mitades de cañas de oro cóncavas partidos a lo largo de toda su longitud, cada fila conteniendo tres estantes de caña sobre los cuales el pan descansaba. Sobre el shulján había también dos pequeñas cuencas conteniendo un puñado de incienso (que era quemado todo Shabat cuando el pan era removido de la Mesa).54

La estantería íntegra y la Mesa misma estaban soportadas por un armazón de pilares de oro enlazado al largo de la Mesa, elevándose de la base del shulján hasta arriba de los estantes. Ellos estaban dentados en cinco lugares sobre la superficie de la Mesa. Cada panel de caña entre una hogaza y la próxima era sostenido por seis muescas (y el estante superior por cuatro muescas).55

Una familia de kohanim estaba a cargo de hornear el ¡ejem hapaním. Ellos lo horneaban todo Erev (víspera de) Shabat. En Shabat, ellos lo colocaban sobre el shulján, removiendo las hogazas que habían estado allí de la semana anterior. Hashem ordenó, “¡Que haya pan sobre la mesa constantemente!” El shulján no era nunca permitido estar vacío. Las nuevas hogazas por lo tanto eran colocadas antes que las antiguas hubieran sido removidas. El ¡ejem hapaním permanecía sobre el shulján incluso cuando los Benei Israel viajaban.56

Un milagro especial sucedía al lejem hapaním. Después de haber estado yaciendo sobre la Mesa por una semana, estaba todavía tan fresco y caliente como cuando había sido puesto primero.

Cuando los Beneí Israel solían visitar el Beit Hamikdash en Iom Tov (festividades judías), los kohaním alzarían el shulján con el caliente lejem hapanim para mostrarlo al pueblo y exclamarían, “¡Ved cuánto Hashem os ama a vosotros!”57

El Shulján / Mesa


Qué Simbolizaba el Shulján

El shulján era el medio a través del cual la bendición de alimento fluía al mundo entero. Hashem por lo tanto ordenó que no debería nunca estar vacío dado que Su bendición descansa sólo sobre una materia sustancial.

Esto está ilustrado por la narración acerca del profeta Elishá quien dijo a una mujer empobrecida que ella debía tener algo en la casa sobre lo cual la bendición de Hashem pudiera descansar:

La viuda del profeta Obadiá clamó a Elishá.

“Mi esposo está muerto,” ella le dijo, “y vos sabéis cuán grande era su temor de Hashem. El fue forzado a pedir prestado dinero con interés porque sustentaba a cientos de profetas que escondía en dos cuevas para ocultarlos de la furia de Izevel, la esposa del Rey Ajav, quien intentaba destruir a los profetas de Hashem. ¡Ahora el acreedor viene para llevarse a mis dos hijos como esclavos!”

“¿Qué tenéis vos en la casa?” Elishá le preguntó a ella.

“No tengo nada a excepción de una jarra de aceite,” replicó la mujer.

Elishá le ordenó, “¡Ved pedid prestados recipientes vacíos de todos vuestros vecinos- muchos de ellos! Llevád!os a la casa y cerrad la puerta detrás vuestro y de vuestros dos hijos. ¡Vertid de vuestro aceite dentro de todos los recipientes, y aparta aquéllos que estén completos!” La mujer hizo como Elishá había instruido. Ella pidió prestados recipientes vacíos de los vecinos. Luego cerró la puerta y comenzó a verter su aceite dentro del primer recipiente. Sus hijos le trajeron jarras adicionales.Tanto como ella vertía, el aceite de aquella jarra original continuaba fluyendo. Ella llenó todos los recipientes y dijo a uno de sus hijos, “¡Trae más!” “No hay más recipientes,” él respondió. Entonces el aceite cesó de fluir La mujer fue a Elishá y le contó a él acerca del milagro. “Id vendéd el aceite,” él le dijo, “y pagad vuestra deuda. Del resto, vos y vuestros hijos vivirán. 59

Al tiempo de recitar birkat hamazón (Gracias después de las Comidas), la mesa de una persona no debería estar completamente vacía de comida dado que la bendición de lo Alto no descansa sobre una mesa vacía.60

Mientras el Beit Hamikdash estaba en existencia, el shuljá radiaba bendición para el alimento de la Tierra entera. Aún cuando los Benei Israel sembraban poco, ellos cosechaban vastas cantidades. Pero después de la destrucción del Templo, ellos sembraban vastas cantidades, y la tierra sólo producía poco. Esto se debió a la pérdida del shulján.61

El canto de oro rodeando el borde superior del shulján simbolizaba la más alta posición de poder material en K’lal Israel. Esta era la Corona de Monarquía, concedida a la dinastía de David.62*

El shulján estaba ubicado sobre la pared norte del Mishkán. Su posición indicaba la correcta actitud de la Torá hacia la prosperidad y el éxito (los cuales el shulján simbolizaba): Las comodidades y placeres que esta vida tiene para ofrecer tientan a toda persona para entregarse a ellos enteramente. Ella deberia ser consciente, no obstante, de que éste es el consejo del íetzer hará. El shulján estaba situado en la pared norte del kodesh, que es también llamada “el lado izquierdo.” En el lenguaje de nuestros jajamím, el ietzer hará está “a la izquierda de una persona,” como el Rey Sh]omó declaró (Kohelet 10:2), “El corazón del tonto está a su izquierda. “¿Cuál es entonces la opinión de la Torá del bienestar material? La respuesta está simbolizada por el mizbéaj (el Altar de Oro) que estaba situado en el centro del Mishkán. Una persona debería tomar de este mundo sólo tanto como es necesario para mantener su salud pero abstenerse del exceso.63

En el Mishkán del desierto había sólo un shulján. El Rey Sblomó colocó diez shuljanot en el Beit Hamikdash puesto que había recibido una tradición a este efecto de Moshé Rabeinu. Shlomó también erigió díez kiorím (aguamaniles) allí, a pesar de que el Mishkán contenía sólo uno.64

Nuestros Sabios explican la razón para esto:

En el desierto donde los Benei Israel estaban ampliamente provistos de comida (man) y agua (Manantial de Miriam), ellos necesitaban sólo un shulján y un kior En Eretz Israel, no obstante, los Benei Israel necesitaban una bendición más grande para asegurar una abundancia. Hashem por consiguiente ordenó que diez shuljanot y diez kiorim fueran establecidos en el Beit Hamikdash, para radiar más gran bendición a las cosechas y al agua.65

Hoy, nosotros ya no poseemos un shulján para traer bendición sobre nuestra comida. En lugar de ello, la mesa en el propio hogar de uno es su fuente de bendición. Afortunado es el hombre ante cuya mesa dos cosas son halladas: palabras de Torá y una porción para el pobre. Si una persona conduce su mesa en esta manera, dos ángeles aparecen al fin de la comida. Uno exclama, “Esta es una mesa que está presentada a Hashem. ¡Que por siempre pueda disfrutar bendiciones celestiales!” El segundo ángel repite sus palabras y concluye, “¡Que pueda esta mesa ser presentada a Hashem en este mundo y en el mundo futuro!”66

La Menorá / Candelabro

Hashem ordenó a Moshé hacer una menorá. El lo instruyó, “Moldea de un único kikar de oro una menorá que posea siete brazos. El brazo central se extenderá hacia abajo para encontrar la base. Cada brazo estará adornada con tres copas, una protuberancia y una flor ornamentales, mientras en el brazo del medio cuatro copas, cinco protuberancias y tres flores apareceran.

Moshé no sabía cómo hacer la menorá. Hashem le mostró a él una visión Celestial de una menorá de fuego blanco, rojo, verde y negro. Hashem asimismo le explicó a él su construcción. Pero Moshé no obstante encontró difícil de ejecutar el mandamiento de Hashem 67*


Hashem por consiguiente dijo a Moshé, “Todo lo que tú debes hacer es lanzar la barra de oro dentro del fuego.¡Dále un golpe con el martillo, y una menorá terminada emergerá!” Moshé tomó un kikar de oro, lo arrojó dentro del fuego, y rezó, “¡Señor del Universo, el oro está en el fuego haz con él como Tú desees!”

Inmediatamente, la menorá completa apareció fuera del fuego.68

Qué Simbolizaba la Menorá

La memoria representaba la sabiduría de Torá, que es comparada a luz. “Porque la mitzvá es una lámpara y la Torá es luz” (Mishlé

6:23). 69

Un Judío podría creer que él puede ser un leal observante de la mitzvá aún sin estudiar Torá. Para ilustrar la falacia de tal pensar, Shlomó comparó las mitzvot a lámparas. Una lámpara no brillará a menos que sea encendida. Similarmente, uno no puede observar las mitzvot correctamente a menos que su comportamiento esté informado e iluminado por el estudio de Torá. Quien carece de conocimiento de Torá está compelido a tropezar.70

Un hombre estaba caminando a la noche a través de un oscuro, callejón. Tropezó sobre una piedra. Luego él cayó dentro de un hoyo abierto e incurrió en severas fracturas por todo su cuerpo.

Sólo alguien que estudia Torá lleva una luz brillante que lo alerta de las trampas espirituales encontradas en el camino a través de la vida71

La Menorá / Candelabro


Apoyando la explicación de que la menorá simboliza la sabiduría de Torá, los comentaristas elaboran como sigue:

Fue labrada de una pieza. Esto simboliza que la Torá, en esencia es una. Todas sus halajot y agadot, representadas por las protuberancias y copas, emanan de una fuente.72

Fue moldeada de oro puro para simbolizar que la palabra de Hashem es oro puro no acompañado por impurezas.

Los siete brazos de la menorá indican los siete Libros de la Torá. (Algunos de nuestros Sabios explican que la Torá consta de siete Libros dado que la parshá de “Vaihí Bínsoa,” Bamidbar 10:35- 36, constituye un Libro en sí misma.)73

De acuerdo con otra explicación, los seis brazos de la menará corresponden a los seis tratados de la Mishná mientras el brazo del centro representa el temor de Hashem en el corazón de la persona que es la base de todo aprendizaje de Torá.74

Hay veintidós copas en la menorá correspondientes a las veintidós letras de las cuales la Torá consta.

La menorá fue ubicada en el sur del Mishkán dado que, en el lenguaje de los Sabios, “Sabiduría es encontrada en el sur Fue colocada opuesta al shulján para aludir que para que la sabiduría de Torá florezca, sostén material es necesitado.75

A fin de obtener oro absolutamente puro para las menorot en el Beit Hamikdash, el Rey Shlomó purificó el oro mil veces.

Este es un indicio de que una persona debería reexaminar el modo en que cumple siempre las mítzvot muchas veces. De este modo, será capaz de cumplirlas en el estilo más perfecto.76

Shlomó colocó diez menorot en el Beit Hamikdash puesto que ésta fue la tradición que él había recibido de Moshé. Existieron de tal modo en conjunto setenta lámparas en el Beit Hamikdash, porque cada menorá constaba de siete brazos. Estas simbolizaban el hecho de que setenta naciones del mundo están obligadas a cumplir las Siete Leyes de Noaj que fueron ordenadas por Hashem a toda la humanidad.77


Los Kerashím / Tablas Comprendiendo las Paredes del Mishkán

Las tablas del Mishkán estaban hechas de madera de shitím. ¿Cómo obtuvieron los Benei Israel madera de cedro en el medio del desierto? Iaakov había plantado cedros en Egipto e instruido a sus hijos, “Llevad la madera de cedro junto con vosotros cuando abandonéis Egipto. Yo sé que Hashem en el futuro os ordenará a vosotros construirle a El un lugar de residencia de madera de cedro. “78

A cada tabla le fue dada una capa de oro. Fue cortada al pie para encajar en dos cavidades de plata. Las tablas estaban sostenidas juntas por una fila superior e inferior de vigas horizontales cruzadas las cuales estaban insertadas en anillos en el exterior de las paredes del Mishkán. Además, cada una de las tablas verticales estaba asegurada a la próxima por un sistema de entrelazamiento superior e inferior de piezas de madera que salían fuera de cada viga y por las cuales un hueco había sido hecho dentro de la viga adyacente para que ellas pudieran ser insertadas allí adentro.79

Las tablas, de acuerdo con una opinión de nuestros .jajamím, estaban también unidas por una única viga media la cual atravesaba agujeros que habían sido tallados por el medio de las tablas. La viga del medio era treinta amot (aprox. 15 m.) larga. Esta viga, de acuerdo con la opinión de algunos de nuestros Sabios , corría horizontalmente de una punta del Mishkán a la otra y milagrosamente sostenía simultáneamente a su entero armazón. Había sido traída de Eretz Israel a Egipto por nuestro ancestro Iaacov quien proféticamente previó la construcción del Mishkán. Simbolizaba al Mashíaj quien unirá a todas las naciones del mundo.80

Un milagro sucedió cuando el Rey Shlomó trajo el arón al Sanctasanctórum en el recientemente construido Beit Hamikdash. Tan pronto como la shejiná descendió sobre él, todas las vigas del Beit Hamikdash se humedecieron y permanecieron de aquel modo de ahí en adelante. Ellas florecieron y produjeron frutos, y los jóvenes kohanim tuvieron un buen ingreso de ellos. Cuando el Rey Menashé reinó, él colocó un ídolo en el Sanctasanctórum. La shejiná partió y, como resultado, las vigas se secaron y se volvieron sin vida.81


El Trazado del Mishkán y del Jatzer/Patio

El Mishkán consistió de dos partes: el kodesh (también llamado ohel moed ¡ Tienda de Reunión) el cual ocupaba dos tercios del área, y el kodesh hakodashím / Sanctasanctórum. En el kodesh estaban ubicados el shulján a lo largo de la pared norte, la menorá a lo largo de la pared sur, y el mizbaj hazahav (Altar de Oro para Incienso) entre el shulján y la menorá, hacia el este. El kodesh hakodashím contenía sólo al arón.

Las dos partes del Mishkán estaban separadas por el paro jet, la Cortina Divisoria. Estaba hilada de hebras veinticuatro veces enlazadas de diferentes colores y materiales.

La entrada al Mishkán estaba en el lado oriental. Estaba cubierta con una cortina especial llamada masáj. Aquella cortina estaba tramada de una hebra veinticuatro veces enlazada y cosidos sobre ella de ambos lados habían diseños de keruvim.82

El Mishkán estaba situado en la parte oeste de un tremendo jatzer (patio), cien amot largo y cincuenta amot ancho. El jatzer estaba encerrado por poleas entre las cuales estaban suspendidas piezas de finamente emparejado lino tejido igual que una red. Próximo a la entrada al patio estaba suspendida una bella cortina cuyo área era veinte amot cuadrados.83

Ieriot Hamishkán /La Cubierta del Mishkán

La cubierta de arriba del Mishkán constaba de varias capas de tapices. Estos no sólo formaban el techo sino colgaban sobre los lados también. Ellos cubrían las tablas abajo hasta las cavidades de plata las cuales, de acuerdo con algunas opiniones de nuestros Sabios, permanecían descubiertas en la base (a excepción del lado oeste donde ellas eran cubiertas en todo el camino hasta el suelo.> 84

La capa de tapices más interna que incluía el techo del Mishkán era de lana azul cielo y de maravillosa belleza. Si alguien miraba arriba al techo del Mishkán, le parecía que estaba mirando en el cielo azul. Incluso parecía que había estrellas brillando porque los botones de oro que estaban asegurados a los lazos que sostenían los tapices juntos se asemejaban a estrellas.85

La capa sobre las cortinas azul cielo constaba de cortinas hechas de pelo de cabra. Estas estaban unidas una a la otra por medio de


Mishkán / El Tabernáculo

botones y lazos de cobre. Hashem ordenó que los bellos tapices azul cielo fueran cubiertos por una capa de pelo de cabra a fin de enseñar al pueblo una lección. Ellos deberían tratar a sus objetos valiosos con cuidado a fin de impedir que llegaran a arruinarse.86

Las cortinas de pelo de cabra estaban cubiertas por un tapiz adicional, una combinación de pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de tajash. Las pieles de tajash, de acuerdo con algunas opiniones de nuestros Sabios, abarcaban el techo sobre el Mishkán, mientras las pieles de carnero que estaban adjuntadas a ellas colgaban de ambos lados, cubriendo las tablas.87

Mizbaj Haolá / El Altar de Cobre para Sacrificios

Hashem ordenó a Moshé, “Y tú harás un mizbéaj de madera de shitím, cinco amot largo (aprox. 2,50 m.) y cinco amot ancho. Será cuadrado y su altura será tres amot (aprox. 1,5 m.)” (Shemot 27:1).

Sobre este mízbéaj, los korbanot eran ofrendados. Era por tanto llamado mizbaj haolá (el Altar de Sacricios Olá).También era llamado:

mizbaj han ejoshet, el Altar de Cobre- dado que estaba recubierto con cobre

mizbaj adamá, El Altar de Tierra- porque estaba construido hueco en el interior y tenía que ser llenado con tierra cuandoquiera que los Benei Israel acampaban.

mizbaj hajitzón, el Altar Exterior- dado que estaba ubicado en el patio del Mishkán.88

La estructura del mizbéaj era de madera de shitím. La madera servía como un recordatorio del mérito de Abraham quien esperó huéspedes bajo un árbol. Además, la madera de shitím expiaba por la locura en pecar con el eguel (shitim relacionado a shtut / locura).89 Estaba recubierto con cobre. El cobre expiaba por la transgresión de descaro la cual el profeta Ieshaiahu describió como “tener una frente de cobre” (Ieshaiahu 48:4).90

Todas sus medidas contenían alusiones a los méritos del Pueblo Judío. Su longitud y anchura eran cada una cinco amot. Esto aludían al mérito de K’lal Israel de haber aceptado los Diez Mandamientos que fueron entregados en dos tablas, cinco Mandamientos en cada una. Su altura de tres amot* significaba sus tres grandes líderes, Moshé, Aharón, y Míriam.91

Todos los principales componentes del Mishkán simbolizaban los varios segmentos que comprende K’lal Israel- el arón representaba los talmidei jajamím; el shulján, los monarcas; el mizbaj hazahav, los kohaním; y la menorá, los sabios líderes de la Torá. El mizbaj haolá representaba K’lal Israel en general, incluyendo todos los grupos precedentemente mencionados. Esto era simbolizado por los cuatro cuernos en sus esquinas. Ellos representaban las cuatro supremas distinciones que fueron galardonadas al pueblo Judío en Har Sinai:

1. la grandeza de convertirse en la Nación Elegida de Hashem

2. la Corona de Torá

3. kehuná

4. monarquía.92

Una rampa plana conducía arriba al mizbéaj. Estaba construida para obrar de acuerdo con el mandamiento Hashem de que estaba prohibido ascender al mizbéaj por medio de escalones.

El medio del mizbéaj estaba rodeado por una cubierta como reja con agujeros que corrían horizontalmente en derredor del mizbéaj (mijbar). Tenía un ama de alto. Su borde superior dividía al mizbéaj en una parte superior y una inferior con el fin de salpicar la sangre de los korbanot. Sobre la cubierta tipo enrejado había una viga sobresaliendo del mizbéaj (karkov). Estaba tallada con flores y capullos y servía como un ornamento para el mízbéaj.93

Hashem ordenó a Moshé, “¡Un fuego arderá constantemente sobre el m izbéa j

“Señor del Universo,” objetó Moshé, “¿el fuego no fundirá la capa de cobre y luego quemará al mizbéaj el cual está hecho de madera?”

“Estas reglas pueden ser ciertas en el mundo físico,” Hashem le respondió a él, “pero ellas no se aplican en Mi reino. Considera que en las esferas Celestiales, los ángeles de fuego viven en la vecindad de los depósitos de nieve y granizo. Aún así ninguno daña al otro. Mientras tú estuviste en el Cielo caminaste a través de compartimientos de fuego, y Mis huestes Celestiales quisieron quemarte, no obstante no fuiste chamuscado. Yo te aseguro a ti que a pesar del fuego constante, el mizbéaj no será afectado.”94

Existieron dos milagros adicionales los cuales ocurrieron en conexión con el mizbéaj. A pesar de que estaba ubicado en el patio del Mishkán bajo el cielo abierto, la lluvia nunca extinguió su fuego. Además, el pilar de humo siempre se elevó derecho hacia el Cielo, no afectado por el viento.95*

El propósito del mizbéaj está indicado en sus iniciales. Concede al pueblo Judío

mejilá / perdón

zejut / mérito

berajá / bendición

jaím / vida.96

El Beit Hamikdash en Ierushalaim estaba ubicado sobre Har Hamoriá. Hashem hizo que el mizbaj haolá, el Altar de Cobre, estuviera situado sobre un lugar muy especial sobre aquella montaña. Fue construido en el preciso lugar del cual Hashem había tomado tierra con la cual creó al primer hombre, Adám, donde Cain y Hevel habían ofrendado sus korbanot, donde Noaj había construido un mizbéaj después del Diluvio, y donde Abraham había atado a ltzjak con la intención de sacrificar a su hijo al Todopoderoso 97

Fuente: El Midrash Dice – Libro de Shemot – Editorial Bnei Sholem – Páginas 215 a 248